El desplome de las ayudas públicas traslada el peso de la asociación a los socios y la reserva


19/04/2017 05:00 h

El desplome de las ayudas públicas ha sido innegable en casi todos los sectores económicos. La gastronomía, la agricultura y el turismo han sido algunos de los que más lo han sufrido. Y, con ellos, la Ruta do Viño Rías Baixas. Sin embargo, a pesar de la caída de ingresos en concepto de subvenciones, la asociación ha sabido mantener tanto sus actividades como su labor de promoción. Aunque pare ello, reconoció ayer Gil de Araújo, haya sido necesario tirar de sus reservas.

De hecho, en los últimos tres años las cuotas de los asociados han pasado a constituir el 30 % del total y las actividades, el 4 %. A estas fuentes de entrada se unió, por otra parte, la aportación del Consello Regulador da Denominación de Orixe Rías Baixas, que se vio incrementada desde el 2015.

Injustas y falsas

De ahí que el responsable de la ruta rechazase por ser «muy injustas y falsas» las acusaciones de la presidenta de la Diputación, Carmel Silva -que aporta 5.000 euros anuales a la sociedad-, acerca de las «graves irregularidades» y mal funcionamiento de la asociación. Para rebatirlas, Gil hizo públicos los resultados de la última auditoría a la que se sometió, en la que se daba fe de su salud financiera y se recogía un recorte en los gastos desde el 2014.

Del dinero que sale de la entidad, el 44 % del total anual se destina a pagar los sueldos del personal y el 9 % a gastos de funcionamiento del ente gestor.

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