Astilleros Gondán dragará el canal de la ría de Ribadeo que emplea desde 1925

A MARIÑA

MIGUEL

Asturias permite a la empresa retirar 55.000 metros cúbicos de sedimentos al año y ampliar las dos rampas de varada

04 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Astilleros Gondán está asentada en la orilla asturiana de la ría de Ribadeo desde 1925. Cuando cumple sus primeros 91 años, ha construido más de 250 buques, emplea a unos 350 trabajadores y factura entre 40 y 70 millones de euros anuales. Para mantener su actividad, periódicamente tiene que dragar las rampas de varada de su sede de Figueras, en Castropol. Ayer se se hizo pública la decisión del Principado de Asturias de autorizarle una nueva retirada de sedimentos, así como la ampliación de sus rampas.

Para botar embarcaciones o subirlas al varadero, Astilleros Gondán tiene dos estructuras en la ría, una de 117 metros de largo y otra de 166. La más pequeña la ampliará en 30 metros de longitud y en 5 de anchura; y la otra, en 26,2 metros de largo y 12 de ancho. Una vez limpias, se enrasarán con grava, con un espesor de 30 centímetros. Antes de esas obras, se dragará un espacio de la ría de Ribadeo de unos 30 metros de largo por unos 26 de ancho, contados a partir del inicio de las actuales rampas.

La zona de donde serán retirados sedimentos del fondo marino parte de la bocana de la ría, «bajo el puente de Los Santos» y se prolonga hacia el interior, hasta las instalaciones de Astilleros Gondán. De acuerdo con el proyecto aprobado por el Principado, desde ahora hasta el 2019 se dragarán unos 55.000 metros cúbicos cada año. Distintos informes encargados por el Gobierno de Asturias revelan que los sedimentos están calificados como «no peligrosos», aunque su análisis microbiológico revela una elevada concentración de restos fecales.

El material extraído será depositado en lo que se considera «la mejor opción desde el punto de vista socioeconómico y medioambiental». El Principado subraya que es «el área históricamente seleccionada para el vertido de los materiales dragados en la ría del Eo, no existiendo constancia de afecciones significativas a lo largo del tiempo».