Los concellos ponen en marcha el plan de prevención de la gripe aviar

La orden de censar los gallineros coge por sorpresa a los ayuntamientos arousanos

m. alfonso
vilagarcía / la voz

Ante todo, mucha calma. En Galicia no se ha registrado ningún caso de gripe aviar y, de hecho, «ata o momento no se ten detectado ningún feito que implique un risco», informaba ayer la Consellería do Medio Rural. Pero eso no puede hacernos perder de vista que siete concellos arousanos (A Illa, Vilanova, Cambados, Ribadumia, Meaño, O Grove y Sanxenxo) han sido clasificados como zonas de especial riesgo, y que otros dos (Vilagarcía y Meis) figuran en un listado de 25 localidades de «especial vigilancia». A los consistorios de todos estos municipios han llegado a lo largo de las últimas horas circulares de la Xunta con toda la información que deberán hacer llegar a los vecinos. Información que pretende tranquilizar, sí, pero también fijar las normas que todos los propietarios de gallineros y explotaciones avícolas deberán cumplir.

En municipios como A Illa o Sanxenxo, los gobiernos locales no han tardado en tomar las riendas del asunto y ayer mismo emitían bandos y hojas informativas. El regidor isleño, el socialista Carlos Iglesias, señalaba que los ayuntamientos se limitan a «dar conta» de las indicaciones de la Xunta. Y estas se centran en dos frentes. Por un lado, en la elaboración de un registro de gallineros domésticos y, por el otro, en la adopción de medidas de prevención en dichos corrales.

Empecemos por el registro. Todos los propietarios de gallineros ubicados en los municipios de especial riesgo deben dirigirse a su concello o a la oficina agraria más próxima para registrar sus animales. «Este rexistro só ten por finalidade o coñecemento por parte da Xunta da existencia e localización destes currais. Non ten ningunha outra finalidade nin supón ningún custe económico», afirma la Consellería do Medio Rural. Ese trabajo ya debería estar hecho desde el año 2006, pero lo cierto es que nunca se realizó un censo que ahora parece inapelable. «Se somos unha zona de especial risco teremos que tomar este asunto en serio, informar os veciños e facer o que sexa preciso», indicaba ayer el concejal de Medio Ambiente de Ribadumia, José Lede. En otras localidades, en cambio, la elaboración del censo de gallineros ha sido recibida como un nuevo trabajo extra para la administración local. «Era o que nos faltaba», rumiaban.

Cubrir los corrales

La Administración autonómica también explicita que en Sanxenxo, O Grove, Meaño, Ribadumia, Cambados, A Illa y Vilanova, «as persoas que críen aves de curral deben recluílas en espazos cubertos» y, de no ser así, mantenerlas alejadas de las aves silvestres mediante redes o mallas, siempre y cuando el comedero y el bebedero estén a cubierto. Según explican fuentes de la oficina la extensión agraria de Vilagarcía, estas medidas son «razonables», y no deberían suponer demasiado quebradero de cabeza para los propietarios. «Nos municipios de especial vixilancia [en este caso, Vilagarcía y Meis] estas medidas non son obrigatorias, pero si recomendables», dice Medio Rural.

Votación
0 votos
Comentarios