Tonio, el chaval de A Illa de Arousa que puso su pica en la Segunda B

Pablo Penedo Vázquez
pablo penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

A ILLA DE AROUSA

Amadeo Rey

El juvenil del Compos es el primer canterano en debutar este curso con el primer equipo

17 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Languidecía el partido entre el Compostela y el Racing de Ferrol el pasado domingo cuando, en una de las bandas del Estadio Verónica Boquete, José Antonio Otero Reboeiras, Tonio, le preguntaba al preparador físico del conjunto local ‘¿Es a mí?’. Y sí. Efectivamente, era a él a quién, con el tiempo reglamentario a punto de concluir, se dirigía el entrenador santiagués, Yago Iglesias. Después de tirar de sus dos únicos recambios sénior para refrescar el centro del campo, el estratega del Compos apostó por el delantero centro de A Illa de Arousa para arañarle unos segundos al reloj e intentar incomodar la salida del balón racinguista con un jugador pletórico de la vitalidad consustancial a la juventud y el hambre de balón y gloria de un juvenil en el último año de su etapa de formación. Y así fue como, tras relevar a Bicho sobre el terreno de juego, Tonio se convertía en el minuto 92 de partido en el primer canterano, y único de momento -en el banquillo tenía a otros tres compañeros de la base-, en estrenarse este curso con el primer equipo celeste. Un hito en su caso con el añadido de tratarse del primer jugador de A Illa de Arousa en debutar en Segunda División B en mucho tiempo.

«Cuando salí a calentar en el minuto 53, como íbamos perdiendo -0-1 desde el 27 con gol de Fer Beltrán- conté con poder entrar, por si caía alguna arriba que pudiese rematar otro delantero», recordaba ayer Tonio, «pero con el empate -obra de Álvaro Casas en el 73- dejé de creerlo» porque, continúa, «la semana anterior, contra el Guijuelo, había pasado lo mismo y el entrenador había metido un defensa». Quizá de ahí la necesidad de inquerir al preparador físico, desalentados sus sentidos por la experiencia, cuando lo llamó Yago Iglesias y «casi no lo escuché», recuerda.

Cinco minutos le deparó el descuento a Tonio en su primera experiencia en la Segunda B. Unos 300 segundos en los que puso todo su empeño en cumplir las directrices de su entrenador: «Me dijo que presionara la salida del balón, que no salieran cómodos, y que si atacábamos y recibía de espaldas, la dejara de cara o la cambiara de lado para el compañero que llegara de atrás». El isleño no tocó el cuero, pero obligó al cancerbero del Racing, Diego Rivas, a salir de su zona de confort y cortar en el balcón del área un balón peinado por Baleato para la cabalgada de un chaval con el ansia de su minuto de fama clavada en la mirada. «Intenté pasarlo bien. Y disfruté el tiempo que jugué. Estoy muy feliz», exclama Tonio doce meses después de haberse roto el ligamento cruzado de su rodilla derecha.

Iniciado en el Céltiga, al que regresó para seguir evolucionando en sus dos primeros años de juvenil tras tres temporadas en la Escola Deportiva Arousa, la última jugando en División de Honor Cadete, Tonio llegó el pasado verano al Compos como muchos otros, con los estudios como imán geográfico y el talento de llave de acceso a la cantera celeste.

Delantero centro titular del primer equipo juvenil santiagués, el isleño es una de las piezas que está haciendo crecer la convicción en el club capitalino de que, por primera vez en este siglo, tiene en su mano regresar a la División de Honor, con sus chavales segundos en el subgrupo norte de la Liga Nacional. En el caso de Tonio, con 5 goles, varias asistencias y, sobre todo, haciendo lo que mejor dice se le da, «combinar con otros compañeros, jugar de espaldas y crear espacios para los que lleguen por detrás». Justo lo que, apunta, le explicó que quería en su primer entrenamiento de compostelanista su técnico en el juvenil, Rati: «Buscaba un delantero como Primo». El espejo en el que se mira Tonio en un primer equipo con el que venía trabajando junto a otros compañeros del juvenil uno o dos días a la semana hasta Navidad, y con el que ha vuelto a entrenar, ya sin pausa, desde la semana pasada ante las muchas bajas sucedidas en la corta plantilla de Yago Iglesias.

¿A qué apunta ahora Tonio? «El objetivo sigue siendo el mismo, ascender a División de Honor; y a raíz de jugar bien, llegan oportunidades como esta». La de mezclarse con «el equipo que», sostiene, «mejor juega al fútbol» de su Liga en Segunda División B.