El 091 contra el saqueador de Vilagarcía

El Cuerpo Nacional de Policía recomienda telefonear directamente a su número ante la más ligera sospecha de que el Cadillo, detenido medio centenar de veces, ronde algún vecindario


vilagarcía / la voz

El Cadillo, apodo por el que se conoce a J. l. P. L., un tipo de unos cuarenta años natural de Cornazo, es, hoy por hoy, el asaltante de cafeterías y viviendas más activo de Vilagarcía. A la vista de la velocidad con la que entra y sale de los juzgados, no parece que su trayectoria, que trae de cabeza a los hosteleros de su territorio de operaciones, tenga de momento un freno. Baste recordar que el sábado fue sorprendido por una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía escalando la fachada de una casa. Apenas había transcurrido media hora desde su puesta en libertad, tras ser detenido de madrugada en el interior del bar O Paseo. Pero una cosa son los problemas derivados de las leyes y de su aplicación -los robos de cuantía relativamente modesta no acostumbran a conducir a prisión a sus autores hasta que las sentencias comienzan a encadenarse- y otra muy distinta la indefensión que sienten las víctimas de sus golpes. «Xa me dirás que podemos facer con este individuo, xa non digo polo que rouba, senón pola desfeita que provoca, ¿sentarnos e agardar?», indica el propietario de un bar que ha sentido la caricia del Cadillo. Así que fuentes policiales de la capital arousana lanzaron ayer una recomendación: «Es mejor que telefoneen al 091 en cuanto alguien vea a este hombre y sospeche que pueda estar rondando su vecindario o algún negocio».

La proximidad de una patrulla al establecimiento que estaba siendo asaltado y el correcto funcionamiento de su alarma permitieron que Cadillo fuese apresado el sábado, cuando trataba de poner pies en polvorosa, sin haber sido capaz de saquear O Paseo, situado junto al río de O Con. No es conveniente, argumentan las mismas fuentes, telefonear al 092 de la policía local ni a otro número de emergencia, puesto que la competencia sobre este tipo de delitos corresponde Comisaría, y un aviso directo generará una respuesta más rápida.

 

Un ojo enfermo

Por el momento no se han difundido fotografías de este sujeto, aunque algunos de sus rasgos facilitan su identificación. Sobre todo el problema que sufre en uno de sus ojos. No es un tipo muy alto y suele utilizar gorra. Frecuenta los estacionamientos públicos del recinto ferial de Fexdega y de las inmediaciones de la plaza de abastos, donde actúa como aparcacoches. Pero, sobre todo, se le conoce perfectamente en su zona de caza, que comprende el entorno urbano del rìo de O Con, el barrio de San Roque, Trabanca-Badiña y Rubiáns. Tanto es así que solía tomarse algo en los establecimientos que supuestamente después saqueaba. «Yo lo acabé echando de aquí, pero está claro que no perdía el tiempo porque creemos que fue él quien entró y sabía por dónde se movía», explica otro hostelero, víctima de un reciente asalto.

Cadillo se mueve como pez en el agua en las zonas periurbanas de Vilagarcía. Solo, o en compañía de un compinche, se hace pasar por un mendigo. Si comprueba que no hay nadie en casa, adentro. Es así como, entre bares y viviendas, acumula ya 46 detenciones y un puñado de meses de prisión a sus espaldas.

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