Violencia, control y amor romántico


Nueve de cada diez chicas de entre 14 y 16 años rechazan la idea de que estar enamorada implique complacer en todo a su pareja. Mientras, seis de cada diez chicos de esa misma edad muestran su oposición a tal planteamiento: esto es, cuatro de cada diez sí creen que el enamoramiento de ellas conlleva un complacimiento absoluto. Las cifras fueron arrojadas ayer en un primer balance del programa socioeducativo Suprime o control que, desde el mes de septiembre, desarrolla el área de Igualdade e Servizos Sociais de la Diputación en centros educativos de 14 concellos de varias comarcas, entre ellas la de Bergantiños. El plan se sostiene en más de 600 chicos y chicas de tercero y cuarto de ESO, implicando asimismo a profesorado y familias, con el fin de elaborar un diagnóstico y trabajar de cara a la prevención y eliminación de la violencia machista. Queda mucho por hacer, y más a juzgar por los resultados que se han obtenido. Así, los adolescentes siguen considerando los celos y el control como símbolo de amor, como algo propio del «amor romántico» y, mayoritariamente, identifican la violencia machista únicamente con el maltrato físico. Tampoco detectan que sea un problema que afecte a la adolescencia y, generalmente, lo asocian a los mayores. ¿Son románticos Whatsapp insistentes preguntando dónde te encuentras, por qué no contestas, a quién escribes si estás en línea, por qué no avisaste de que habías llegado...? Quien se mueva un poco entre adolescentes sabe que hay casos y relaciones así. Casos, también, donde uno se viste pensando en si le gustará o no al otro, se viste «en función de». Negarlo sería negar la realidad. Por ello es sumamente preocupante que prácticas de este tipo no se identifiquen con un control dañino y por ello también es sumamente importante otro de los fines del programa provincial: «Que se decaten de todas as formas de violencia nunha idade que tanta repercusión ten para o futuro». «Formar e informar son as ferramentas necesarias para cambiar unha dinámica desesperante», afirmó en la presentación del balance la diputada Ánxela Franco. Desmitificar el supuesto amor romántico e identificar tipos de violencia distintos a la física son cuestiones esenciales, detalló la técnica de Igualdade, Eva Ovenza. Se trata, además, de detectar prejuicios: «Continúa viva a idea de que as mozas se senten máis atraídas por mozos fortes a aguerridos», añadió la técnica Eva Garabal. El de poner todo sobre la mesa para luchar contra esta lacra es un mensaje que es preciso hacer llegar, de ahí también que se haya apostado por vías digitales para lograrlo (un concurso en Instagram, otro de microrrelatos y hasta una asesoría de WhatsApp). Ningún amor bueno empequeñece.

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