«Viajar puede salir más barato que pagar los gastos de un mes en tu casa»

El coruñés Luis Gago ha recorrido veinte países de cuatro continentes en apenas año y medio

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c. a.
a coruña / la voz

De A Coruña a Bombay, así es como Luis Gago decidió iniciar la ruta con la que había soñado toda una vida. Unos cuantos ahorros, mentalidad abierta y una mochila cargada de ilusión han sido más que suficientes para la aventura de este coruñés y su pareja. Salir de la zona de confort, dejando atrás todo, para ir detrás de lo que verdaderamente les gusta. El jueves pasado estuvo en el Fórum Metropolitano de A Coruña, antes de emprender otro periplo y dejar la ciudad, para dar una charla desde la experiencia de haber estado en 20 países y 4 continentes en tan solo un año y medio. Un recorrido que aseguró haber sido low cost, al alcance de cualquiera al que no le falten ganas, aunque entiende que no está hecho para todo el mundo.

-¿Cómo era su vida profesional antes de emprender la aventura?

-Trabajé en una oficina durante 11 años. Al principio sí estaba a gusto, pero luego vi que no tenía más alicientes y sabía que hasta la jubilación sería así. Me alejaba de mis metas vitales, así que decidí acercarme.

-¿Cuándo y cómo surge la idea de dejar atrás todo para apostar por el sueño de recorrer el mundo?

-Viajar siempre fue mi sueño. Cuando podía, una vez al año, iba de vacaciones, pero con solo tres semanas de tiempo, haciendo el cálculo de trabajar todo el año para solo poder disfrutar de unos días, decidí que tenía que cambiar la situación. Todos tenemos derecho a apostar por nosotros mismos y por lo que queremos, en mi caso, por viajar y hacer fotografías de viajes.

-¿Cómo se organizó para afrontar todos los gastos que conlleva un viaje de tales características?

-Con unos ahorros y estirándolos, buscando vuelos o dónde alojarme gratis o casi. Me di cuenta de que viajar puede salir más barato que pagar los gastos del mes aquí, en tu casa. De España a la India, con escala en Estambul, fue un shock cultural. De A Coruña a Bombay, un cambio brutal. De seis meses en Asia a pasar a Oceanía. Estuvimos dos meses en Nueva Zelanda, en una furgoneta, la mejor forma de ver el país. De ahí a EE. UU. y por carretera, de California a Miami en coche, bajamos al sur: Bolivia, Perú ... Viajé con mi pareja y tras la aventura de un año y medio, se convirtió en mi mujer.

-Y comienza un proyecto on-line, www.destinoikigai.com. ¿En qué consiste?

-El proyecto on-line es más joven que el viaje, tiene 8 meses. Vendo fotos y con exposiciones obtengo ingresos mediante técnicas de márketing digital y networking... Hago viajes que me están surgiendo a raíz del blog de prensa y vivo de lo que me gusta. Tras 11 años, me desperté y aposté por ello. Puede salir bien o mal, pero cuando tengamos 80 años echaremos la vista atrás y diremos que hemos hecho algo que nos gustaba.

-¿Aprovecha el auge de YouTube para el proyecto?

-YouTube es la asignatura pendiente. Soy bastante tímido y prefiero estar detrás de la cámara que delante. Pero tal y como es ahora el mundo on-line, hay que lanzarse. Nos volvemos a ir de aventura el miércoles próximo a Asia, a países que no habíamos visitado anteriormente. Es un proyecto más personal que va a consistir en retratar sonrisas de niños y niñas con diferentes condiciones de vida, según el país en el que vivan. Además, también llevaremos a cabo trabajos en colaboración con algunas oficinas de turismo.

«El mundo no es tan peligroso como dicen. Hay que tener mentalidad abierta»

Luis Gago ya tiene otro proyecto a la vista, que incluirá novedades interesantes, como por ejemplo, la de hacer vídeos en directo. Ponerse a la orden del día en plataformas en auge, como YouTube, es otro de los objetivos de la nueva experiencia que les espera a este aventurero y a su pareja a la vuelta de la esquina. La cuenta atrás para la nueva andanza ha comenzado. El coruñés asegura estar listo y la lente del objetivo de su cámara profesional ya está también preparada para traspasar fronteras y captar imágenes conmovedoras que hablen «por sí solas».

-¿Qué lecciones de vida ha aprendido con esta experiencia?

-Sobre todo que hay un montón de formas de interpretar la realidad. El mundo no es tan peligroso como dicen, incluso un país con religiones que nos puede parecer peligrosas, en absoluto lo son. Lo importante es tener una mente abierta. En los países más pobres, la gente es mucho más feliz. Me chocó, porque no tienen la necesidad de tener pertenencias que no pueden permitirse y lo poco que poseen lo comparten. No entienden lo que es la envidia. Aprendí lecciones morales en los países más pobres, como Camboya, Nepal...

-¿Qué consejos daría a alguien que decida tomar el mismo camino?

-Primero que emprenda con ilusión y ganas el proyecto. Dejas atrás tu familia, tu casa, los amigos... Soy consciente de que tampoco es para todas las personas. Es preferible poner en una balanza todos los pros y los contras. Hay que tener mentalidad abierta y dejar atrás los prejuicios, que nos hacen perder muchas cosas. Uno de los consejos más importantes es aprender idiomas, aunque sean cuatro o cinco frases de cada uno. Esto abre las puertas de un país, lo que te va a permitir vivir experiencias muy enriquecedoras.

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