El rural dezano logra mantener el número de escolares de tres años

En Dozón, de momento, no se inscribió ningún pequeño y en Merza se apuntó uno

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Lalín / la voz 21/03/2017 05:01 h

Ayer finalizaba el plazo de solicitudes de plazas para los alumnos nuevos en los colegios de la zona. Aunque es la primera fase del proceso y de aquí a que empiecen el nuevo curso escolar los números pueden sufrir muchas variaciones, este primer examen se aguardaba con impaciencia. Sobre todo, en los colegios más pequeños que ya van echando cuentas. Las previsiones son que el rural dezano vaya manteniendo el número de alumnos un curso más. Hay quien se llevó alguna alegría y recibió más peticiones de las esperadas y quien se queja de que se va notando descenso en el número de estudiantes.

La clave para medir el futuro son los alumnos de tres años. La cara amarga la pone el colegio de Dozón, donde ayer no tenían aún apuntado para el curso que viene ningún niño de tres años. Eso no quiere decir que de aquí a la formalización de la matrícula en junio no pueda aparecer ninguno. El centro tiene este curso 26 alumnos y en junio, si aprueban todo, marcharán los tres que cursan sexto.

En Merza, en Vila de Cruces, de momento la cuenta es fácil de hacer y el saldo de estudiantes quedará igual; ya les permite mantenerse sin diezmar ni un ápice. Pidió plaza un pequeño de tres años y se marcharía uno de sexto. De ahí en adelante, el futuro solo podría traerles mejoras.

En Lalín, los colegios del rural tampoco tienen queja. En el de Vilatuxe se inscribieron cinco de tres años para el nuevo curso y están a la espera de poder sumar en los próximos meses alguno más del casco urbano de Lalín. Este curso tienen seis en tres años, con lo que se van manteniendo.

En el de Prado son ocho para el año que viene, aunque se irían muchos más. Diecisiete, si no repite nadie. Pero a estas matrículas de tres años, el colegio añade también niños que acaban Educación Infantil en la escuela de Donramiro y que empezarán primero en el Xoaquín Loriga.

En Cercio se apuntaron nueve de tres años para el curso que viene y si se marchan todos los de sexto, se irán cinco. Este año el centro cuenta con siete pequeños que empezaron Infantil. En la escuela de Donramiro se cubrieron ya dos de las cuatro vacantes existentes. Quedan dos libres. El centro tiene 20 disponibles y ya hay 18 para el nuevo curso.

En el Cerdeiriñas de Piloño suman cinco peticiones de tres años, aunque contaban, dicen, con alguno más que aún se puede sumar. Podrían ser dos más que no hicieron la preinscripción. De sexto, se irían nueve y el centro suma este curso sesenta. En Agolada entrarán el año que viene ya doce y se irían nueve de sexto. El funcionamiento de la guardería, situada al lado, facilita también la incorporación de alumnos al colegio. En Rodeiro, este curso tienen siete niños de tres años y para el curso que viene solicitaron plaza ya otros siete. En sexto hay quince, pero los que se irían serían los de cuarto de la ESO que son catorce.

Un proceso aún pendiente de reclamaciones hasta la matrícula, del 1 al 20 de junio

Aunque ayer se cerró el plazo de presentación de solicitudes para el alumnado nuevo, el proceso aún está en marcha. En el caso de lista de espera en algún centro. Del 24 al 10 de abril se abre un plazo para la presentación de documentación. Las listas provisionales de admitidos y no admitidos se publican el 25 de abril y se abre otro plazo de reclamaciones del 26 de abril al 5 de mayo. Las listas definitivas se publican antes del 15 de mayo y la formación de la matrícula se lleva a cabo del 1 al 20 de junio.

La normativa obliga a los padres que quieren llevar a sus hijos a algún colegio del rural lalinense, pero por domicilio les toque un colegio del casco urbano, a pedir este y el otro como segunda opción. Las campañas realizadas por los centros del rural para atraer a niños del casco despiertan el interés de las familias.

Una buena cifra en el Ramón Valenzuela de A Bandeira

En el colegio Ramón de Valenzuela de A Bandeira están muy satisfechos. Son dieciséis de tres años que ya confirmaron la reserva de plaza, un número nada desdeñable. De sexto se irían catorce. Tampoco fue malo el año pasado en el que se matricularon quince niños de tres años. A estas nuevas matrículas se sumaron dos, una para cuatro años y otra para quinto, miembros de una familia que se trasladó.

Los del rural envidan a centros como el Xesús Golmar donde ayer aún ultimaban las cuentas, aunque afirman que este año estaban recogiendo alguna menos en infantil. Ayer a última hora aún había inscripciones.

En el Manuel Rivero opara tres años recibieron 26 solicitudes y tienen 25 plazas. Una oferta a la que se sumaba una plaza para segundo, otra para tercero y otra para quinto de Primaria. En alguno de estos cursos ya se cubrió.

En el colegio de Silleda sumaban ayer 37 peticiones de pequeños de tres años, pero podrían faltar algunos. En sexto tienen 41. En el 2014 hubo dicen, una cifra importante de nacimientos, aunque el récord, apuntan, fue cuando entraron los que ahora cursan primero con seis años. Se matricularon 52, lo que les obligó a tener tres aulas

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