Un año después de lograr matrícula

Separados por primera vez al cursar estudios en Vigo y Santiago, volverán a estar juntos en la USC

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j. b.
lalín / la voz

Los mellizos Uxío y Xabier García Andrade terminaron el año pasado segundo de Bachillerato con unas notas envidiables que los llevó a ser merecedores de matrícula de honor en el instituto Laxeiro de Lalín. En la temida selectividad tampoco les fue nada mal, estaban tranquilos y hasta se lo pasaron bien entre examen y examen con sus amigos, llegando a recordar la experiencia como algo divertido. Ambos consiguieron alcanzar la nota necesaria para entrar en las carreras que deseaban, algo que no es sorprendente conociendo su trayectoria académica. En el caso de Uxío fue la de Ingeniería en Tecnologías Industriales en la Universidade de Vigo y Xabier eligió el doble grado de Física y Química en la Universidade de Santiago de Compostela (USC). Este fue el primer año que viven separados y tienen diferentes amistades, lo que tampoco les ocasionó ningún problema, es más, Xabier lo ve como una algo positivo. «Así tenemos más amigos y conocemos a más gente porque los amigos de mi hermano también son míos», comentan entre risas.

Balance positivo

Del primer año fuera de casa se llevan un buen balance, admiten que no echan demasiado de menos Lalín, entre otras cosas, porque suelen venir todos los fines de semana. El cambio del instituto a la Universidad tampoco ha sido un trauma, siguen manteniendo muy buen expediente y admiten que no ha sido demasiado complicado, es más, Uxío vio la suya incluso más fácil de lo que se esperaba. Quizá esto unido a algún que otro condicionante fue el motivo por el que el próximo año haya decidido cambiar de carrera y estudiar en Santiago un doble grado, al igual que su hermano, pero él de Matemáticas e Ingeniería Industrial. Al ser carreras con asignaturas en común, podrá convalidar algunas materias y no perderá todo el año. En septiembre se mudará a la capital gallega y compartirá piso con su hermano y dos amigos más de Lalín. De Santiago, dice, espera que le guste más que Vigo y su residencia universitaria en el CUVI que no le convencían demasiado.

La pasión de ambos por los videojuegos continúa y siempre que pueden sacan tiempo para una de sus aficiones «aún no los hemos dejado», bromea Xabier, como si se tratase de algo de lo que hay que desintoxicarse. Cuando vivían en Lalín, ambos practicaban balonmano, pero tuvieron que abandonarlo cuando se fueron a estudiar fuera. Durante este curso no se han enganchado especialmente a un deporte pero tampoco han dejado de practicar ejercicio. Xabier se animó a jugar al fútbol sala con el equipo de la facultad y Uxío se decantó por algo de voleibol. El piso en el que vivirán el próximo año tiene un gimnasio en el bajo del edificio y esperan usarlo con frecuencia.

Dentro de unos días visitarán un nuevo lugar de Europa como acostumbran todos los veranos, esta vez el destino será la ciudad de Praga. Vuelven a repetir experiencia, ya por segundo año, con el programa de intercambio Linden saúda Linden en el que participan todos los años varios jóvenes lalinenses. Este año viajarán a principios de agosto a Austria a pasar unos días en el municipio hermanado de St Georgen Am Walden, una experiencia que tratarán de repetir hasta que les sea posible y de la que han sacado muchas amistades y muchas anécdotas. Unas merecidas vacaciones donde viajarán, descansarán y repondrán pilas para cursar otro año brillante, esta vez, juntos de nuevo pese a tildar de positiva la primera «separación».

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