Escotet asume todo el peso en Abanca al convertirse en su nuevo presidente

ECONOMÍA

Juan Carlos Escotet
Juan Carlos Escotet Álvaro Ballesteros

Los Etcheverría cierran 300 años de banca con el relevo de su último representante

27 jun 2017 . Actualizado a las 00:47 h.

Juan Carlos Escotet Rodríguez era de facto el hombre con más ascendencia en Abanca. Y ahora lo es con todos los galones. El banquero hispanovenezolano se convirtió ayer en el presidente de la mayor institución financiera de Galicia, relevando a Javier Etcheverría de la Muela. Suma así a su tarea como gestor y estratega el peso institucional y de representación de un banco en el que es, de largo, el máximo accionista (tiene el 86 % del capital); hasta ahora era su vicepresidente. Sigue con Francisco Botas de número dos y con un consejo de administración equilibrado entre independientes y un equipo de su confianza. El relevo no altera el funcionamiento de ese órgano de gobierno, porque Javier Etcheverría ejercía más funciones de representación que de gestión. 

Ese veterano banquero puso ayer fin a 57 años (tiene 85) de trayectoria financiera en Galicia. Se despidió como presidente de Abanca y, de paso, cerró una etapa de la historia económica de Galicia: adiós al último representante de los Etcheverría en la banca. La suya era la última familia vinculada al sector financiero en Galicia, desde hace 300 años en Betanzos, y desde hace tres integrada en la actual Abanca. Se despidió de manera discreta Javier Etcheverría, como ha vivido desde que comenzó su actividad laboral en 1960, al dejar la abogacía, y pasar por casi todos los departamentos de la pequeña institución familiar. Su adiós lo adelantó Juan Carlos Escotet en una concurrida junta anual de accionistas. Esa cita se convirtió en un homenaje al banquero, que a sus 85 años da un paso al lado. «Ha considerado que es el momento de dejar un cargo que ha desempeñado con ilusión y entrega», explicó posteriormente Abanca a la CNMV.

A Etcheverría se le reserva un espacio como presidente de honor, pero ya fuera del consejo. Para Escotet el Banco Etcheverría fue clave porque le permitió acceder al mercado español, a inicios del 2013, cuando entró como máximo accionista. Luego, a finales de ese mismo año, se hizo con Novagalicia y se convirtió en un actor clave en Galicia. Y por ello, por su estrecha vinculación, Escotet no ahorró elogios a su antecesor: «Pone fin a una trayectoria profesional brillante tras encarnar los ideales de cercanía y prudencia. Él solo dice de sí mismo ‘‘soy de Betanzos’’, y dicen que esa es la ciudad de los caballeros. Pues Javier es, simplemente, un caballero», finalizó Escotet.

«Durante estos años he dado lo mejor de mí. Hoy -dijo el homenajeado en su breve despedida- concluye una etapa muy gratificante de mi vida y toca dejar paso a otras personas». El relevo solo está pendiente ya de las autorizaciones de los supervisores, algo que se antoja inminente.

La junta aprueba la primera retribución en acciones a sus altos directivos, a partir del 2018

El relevo de Javier Etcheverría fue la única alteración de una junta de accionistas que fue por el libro. Todos los puntos se aprobaron por unanimidad. Y de ellos, destacan dos asuntos. Por un lado, la renovación por otros tres años de KPMG como empresa que auditará las cuentas de la entidad; es la firma que se encarga de revisar los números de todo el grupo Banesco, también propiedad de Juan Carlos Escotet. 

Por el otro, el cambio en el sistema de retribuciones para consejeros y directivos. El banco ha aprobado por primera vez el abono en acciones para cargos clave del grupo, con responsabilidades de gestión muy elevadas; es una solución recurrente en otras instituciones bancarias, grandes y medianas. 

El 0,16 % del capital social

El plan que establece el banco contempla que a partir de enero del 2018 se pueda proceder a ese sistema de pago, dentro del llamado Plan 300, en homenaje a los 300 años que cumple el Banco Etcheverría. Como máximo, serán 50 altos cargos los beneficiados, y no podrán controlar más de 4 millones de acciones. Es poco, apenas el 0,16 % de todo el capital social.

Otro de los puntos tiene que ver con el pago de retribuciones variables (bonus) a altos cargos. Se han identificado 17 directivos clave, incluido el consejero delegado, Francisco Botas. A ellos se les podrá abonar un variable de hasta el 200 % del salario fijo; en ese montante se incluye ya un pago en acciones. Hasta ahora el tope era del 100 %.