Naturgy gana 1.300 millones en bolsa tras confirmar el grupo emiratí Taqa que estudia una opa

G. Lemos REDACCIÓN / LA VOZ

ECONOMÍA

Marta Fernández Jara | EUROPAPRESS

La empresa de Emiratos negocia con CVC y GIP la compra de su 41 %, lo que la obligaría a presentar una oferta por la totalidad del capital de la energética

17 abr 2024 . Actualizado a las 21:36 h.

El grupo emiratí Taqa, con sede en Abu Dabi, confirmó este miércoles que negocia con CVC y GIP la compra de las participaciones que estos dos fondos ostentan en el capital de Naturgy, en el que controlan un 41,3 % del capital (20,7 % la primera, que va de la mano de la familia March, y 20,6 % la segunda). Lo hizo a través de un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el que añadió que, si esa negociación fructifica, se vería obligada a presentar una oferta pública de adquisición (opa) por la totalidad del capital de Naturgy, ya que sobrepasaría la barrera del 30 % que la ley entiende como toma de control de una empresa cotizada.

En la misma comunicación, Taqa informa que, a la vez que habla con los fondos, también mantiene una negociación paralela con CriteriaCaixa, actualmente el accionista mayoritario de Naturgy —con el 26,7 % de las acciones— «en relación con un posible pacto de cooperación relativo a Naturgy». Reafirma así lo dicho la víspera por el brazo inversor de La Caixa, que había admitido al supervisor bursátil que busca con el grupo emiratí un acuerdo a largo plazo que garantice la estabilidad accionarial de la energética española y que le permita mantener el control, reservándose el derecho de veto en las grandes decisiones que afecten a esta empresa estratégica, por su preponderancia en el mercado del gas natural y su elevada cifra de clientes en el de la electricidad.

El papel de Criteria es clave en esta operación, ya que actúa como facilitador de la salida de los dos fondos, que entraron en la compañía aprovechando la salida de Repsol de su accionariado y que ya habrían agotado el ciclo de vida de sus inversiones —obteniendo jugosos dividendos en este período—, pero también como garante de la españolidad de la compañía, reafirmando su presencia en el consejo y una cierta tutela sobre las decisiones de calado. Un elemento clave en un contexto en el que el Gobierno está mostrando recelos por el desembarco de capital extranjero en otras empresas estratégicas, como Telefónica o Talgo, y en el que el Ejecutivo tiene la sartén por el mango, ya que con el escudo antiopas desplegado durante la pandemia aún en vigor, el Consejo de Ministros debe autorizar cualquier operación en la que una empresa extranjera pretenda adquirir más de un 10 % de un grupo español.

De hecho, no se descarta que Criteria pueda aprovechar la opa para tratar de incrementar su presencia en el capital por encima de la barrera del 30 %, equilibrando su posición a la que pueda adquirir la emiratí.

Al margen de la operación quedarían, al menos según lo deslizado por Taqa, los otros dos grandes accionistas de Naturgy: el fondo australiano IFM y la argelina Sonatrach. El primero mantiene una tensa relación con el resto de socios desde su desembarco en el capital de la energética, sobre la que presentó una opa no solicitada y que llevó a Criteria a elevar su peso en el capital para cerrarle el paso. Por contra, la de Sonatrach es una relación más estable aunque no siempre exenta de tensiones, por la dependencia de Naturgy del suministro de gas argelino.

Subida en bolsa

La comunicación de Taqa, que subraya que «no hay garantía alguna de que se vaya a implementar ninguna operación ni certeza en cuanto a los términos en que, en su caso, podría realizarse», se produjo horas después de que la CNMV suspendiese la cotización de Naturgy a la espera de que el grupo emiratí difundiese la información sobre sus negociaciones. A media mañana, tras dos horas en stand by, las acciones del grupo energético volvieron a cotizar y lo hicieron con fuerza, anotándose subidas superiores al 6 %. Al cierre de la sesión, los títulos dieron un último cambio en los 22,84 euros, un alza del 6,13 % sobre la víspera y del 9,7 % en lo que va de semana.

Solo ayer, Naturgy se revalorizó en casi 1.300 millones de euros en el parqué, y mantiene potencial alcista, ya que los analistas de Bankinter estimaban ayer que, de concretarse la opa —le dan un 40 % de probabilidad de éxito—, el precio ofrecido estará dos o tres euros por encima del valor al que cotiza actualmente la acción.

El Gobierno desea un inversor «claro, transparente y, a ser posible, español»

El Gobierno rompió ayer el silencio que mantenía sobre la entrada de un nuevo inversor en Naturgy. El primero en fijar posición fue el ministro de Industria, Jordi Hereu, quien mostró su posición favorable a «ir fortaleciendo grupos que son estratégicos» para la economía de España, aunque declinó realizar valoraciones adicionales, ya que considera que «son conversaciones entre grupos privados», por lo que «de momento no nos pronunciamos», aseveró.

Unas horas después, fue la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quien se pronunció sobre el interés del grupo emiratí Taqa en Naturgy, asegurando que el deseo del Gobierno es que en las empresas consideradas estratégicas el capital que entre «sea claro, transparente y, a ser posible, capital español».

Montero aseguró que el objetivo del Ejecutivo «desde el primer momento» es que «no haya ningún tipo de inversión extranjera que pueda afectar a la seguridad de algunas compañías que trabajan en el marco de la seguridad nacional y que tienen responsabilidades estratégicas en el país». «Por tanto, nuestra idea y nuestra tarea es que ojalá haya otros inversores que se puedan incorporar a esta compañía y que, en este caso, la competencia es lo que tiene que determinar cuál va a ser el resultado final», añadió.

En esa misma línea se manifestó el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que recordó que el Gobierno cuenta con «los instrumentos normativos necesarios» para «proteger nuestros intereses estratégicos».

Trabas a la operación

Esas palabras de la vicepresidenta primera vienen a confirmar los temores expresados ayer por algunos analistas. Así, Javier Molina, analista sénior de eToro, recordó que aunque la posible opa sobre Naturgy «puede generar un aumento del valor de las acciones y una mejor estabilidad del gobierno corporativo, no se pueden ignorar las cuestiones regulatorias y financieras asociadas». Y es que, recordó, la supervisión gubernamental a la que está sujeta la empresa, aunque «necesaria para proteger los intereses nacionales, también crea un entorno incierto para los inversores, quienes deben sopesar cuidadosamente los riesgos y beneficios involucrados».

De forma similar se manifestaron desde Bankinter, donde recordaron que la operación necesita la aprobación del Gobierno, por ser un activo estratégico, «lo que podría dilatar y complicar la operación». «La reordenación accionarial no va a ser una tarea fácil. Hay muchos grupos implicados y con intereses distintos», subrayaron.

El potencial comprador, un grupo de Abu Dabi con 25 años de historia e inversiones en una decena de países

Desconocida para el gran público en España, Taqa comenzó a operar en 1998, año en el que Abu Dabi privatizó los sectores de la energía y el agua, comenzando a cotizar siete años después. En la actualidad, da servicio a más de un millón de consumidores en los Emiratos Árabes, abasteciendo el 95 % del consumo de energía y agua en el país.

Con una plantilla de 6.800 personas de 84 nacionalidades y una capitalización bursátil de 91.800 millones de dólares (unos 86.200 millones de euros, casi cuatro veces más que el valor total de Naturgy en el parqué), la empresa está participada mayoritariamente por la también estatal ADPower, que controla el 90,03 % del capital, mientras que Multiply Group ostenta un 7,3 % (un 5,1 % a través de su filial Norm Commercial Investments) y el resto está en manos de minoritarios y pequeños inversores particulares.

La compañía opera en una decena de mercados internacionales, con presencia, además de en su país, en Canadá, Ghana, India, Irak, Marruecos, los Países Bajos, Omán, Arabia Saudí, el Reino Unido y Estados Unidos.

En su cartera cuenta tanto con activos vinculados a los hidrocarburos (gas y petróleo) como con instalaciones de producción de energía eléctrica, ya sea a través de ciclos combinados o con energías renovables, como la solar o la eólica. Unas energías verdes sobre las que quiere construir su futuro.