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Ilusión por una educación más cercana


redacción / la voz

Los institutos de FP fueron durante muchos años estación termini para jóvenes sin una vocación clara, con problemas de aprendizaje o malos estudiantes. La Ley General de Educación (la de EGB) obligaba a los alumnos que no terminasen los estudios básicos a cursar la FP1 de forma obligatoria, aunque eso apenas se cumplía. Con la Logse comenzó su reciclaje, y ahora muchos se dedican solo a la formación profesional y otros combinan esta etapa con ESO y bachillerato. El Francisco Daviña Rey de Monforte es de estos últimos, un centro que se esfuerza en ofrecer a sus alumnos -mayoritariamente procedentes de Bóveda y Pobra de Brollón- una educación atractiva desde el primer curso.

En el centro hay dos líneas (dos aulas por curso) de ESO, bachilleratos de Ciencias y de Humanidades, cinco ciclos de FP de grado medio y uno de FP de grado superior. Ubicado en un antiguo instituto laboral, las instalaciones, que se asoman al río Cabe, acogen a unos 400 alumnos y 51 docentes, que están conectados con familias y Xunta a través de una nube. Es uno de sus servicios de más éxito: en la web hay colgadas desde las notas o las incidencias del alumnado hasta los criterios de evaluación, ejercicios y apuntes.

El equipo profesional, dirigido por Isaac González, también destaca su pionera asignatura de Robótica, con Amancio como maestro imprescindible, que hoy se nutre de dos impresoras 3D que usan los estudiantes de bachillerato que escogen esta optativa. «Nosotros siempre hemos estado atentos a las novedades». Lo dice María Jesús Casado, coordinadora de proyectos e incansable maestra. Desde que la Xunta puso en marcha Proxecta -que aglutina proyectos tipo para que los centros tengan una base de trabajo-, se han apuntado siempre: un año fue el consumo, otro los incendios, después las emprendedoras en las TIC para seguir con la movilidad sostenible y segura, y, este año, la alimentación saludable.

El proyecto actual aún acaba de comenzar, así que es difícil saber en qué quedará. El del curso anterior se tradujo en la creación de varios trípticos con diferentes rutas por Monforte -con tiempo de realización estimado-, y que hoy se pueden encontrar en una peluquería o en el centro de salud. Incluso crearon una app con las farmacias de guardia que se actualiza con el Colegio de Farmacéuticos, y que es muy utilizada en la localidad. En este proyecto trabajaron todos los alumnos de ESO y bachillerato, y los departamentos de Matemáticas, Informática y Educación Física; el resto, de forma puntual (como los de lenguas). Y siempre, cada año, los profesores del máster.

Los alumnos, en función de su edad, diseñaron las rutas (que recorrieron previamente por grupos), calcularon los tiempos de cada trazado, analizaron las pendientes del terreno y montaron los gráficos. Los de bachillerato trasladaron toda la información a la Wikipedia en varios idiomas (gallego, inglés, catalán y castellano) sobre Metrominutos. Ganaron uno de los premios Proxecta de la Xunta.

Otro año, el trabajo sobre los incendios forestales les dio un premio nacional por su vinculación a las TIC, y ahora han ampliado sus colaboraciones con un colegio de Barreiro (Portugal) y otro de Canarias.

 Este año, «Comacinco»

Integral. Ocho asignaturas

Es el proyecto de este año, Comecinco, y habla de hábitos de alimentación saludable. Están involucrados siete profesores de ocho asignaturas (de los departamentos de Biología, Matemáticas y Educación Física) y alumnos de ESO y bachillerato. Forma parte del programa Aliméntate ben del Plan Proxecta de la Xunta.

Colaborativo. «Os de primeiro de bacharelato fixeron bocadillos con nós»

Los alumnos de 1.º de ESO trabajaron con los de primero de bachillerato en uno de los capítulos que más les gustó en lo que va de curso: Bocachef. Se trató de preparar un bocadillo del que tenían que analizar sus nutrientes. «Ahora tomo más verduras», reconoce Manuel, de 1.º de ESO, para quien fue importante que «os de primeiro de bacharelato fixeran bocadillos con nós».

En directo. «Non volvo comer salchichas, iso xa o sei»

En Biología de 1.º de ESO, los alumnos vieron cómo reaccionaban los embutidos a la detección de almidón. Marcos, Nerea, Antía, Raquel y Verónica recuerdan con espanto el líquido negro en que se convertía su comida preferida. «Non volvo comer salchichas de bote, iso xa o sei», dice uno de los alumnos. «Me he pasado al chocolate y al jamón de merienda», añade otro.

Práctico. «Debería caminar más»

Candela ha analizado su forma de vida: horas de sueño, sentada y moviéndose: «Veo que tengo una vida muy activa, la verdad», mientras que Claudia, su compañera, reconoce que tal vez «debería caminar más». Los alumnos de 2.º de ESO analizan su día a día y toman decisiones.

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