Podemos pide incorporar a la Kitchen los audios de Villarejo con Cospedal

Redacción / Agencias MADRID

ESPAÑA

Ione Belarra e Irene Montero durante el Debate sobre el Estado de la Nación
Ione Belarra e Irene Montero durante el Debate sobre el Estado de la Nación Alberto Ortega | EUROPAPRESS

La formación morada cree que la exministra podría haber participado en la «fabricación» de pruebas contra el partido y sus líderes

13 jul 2022 . Actualizado a las 10:52 h.

Podemos ha solicitado al juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón que incorpore al caso Kitchen, que investiga el presunto espionaje parapolicial al extesorero del PP Luis Bárcenas, los audios de las conversaciones entre el comisario José Manuel Villarejo y la exdirigente popular María Dolores de Cospedal

Consideran que la exministra de Defensa podría no solo haber conocido, sino participado en las presuntas maniobras para «fabricar» pruebas contra el partido y sus líderes.

En un escrito presentado este miércoles en el Juzgado, Podemos, que ejerce como acusación popular, solicita al magistrado la incorporación a la causa de las conversaciones publicadas recientemente entre Villarejo y Cospedal, así como entre el excomisario y el periodista Antonio García Ferreras.

Según el audio difundido el pasado 7 de julio por El País, que refleja una conversación que Villarejo y Cospedal habrían tenido el 5 de mayo de 2017 en relación al denominado Informe PISA, el comisario ofrece «un tema de la hostia contra Podemos» a la entonces ministra de Defensa y esta responde que lo quiere porque «es una bomba».

Villarejo le contó: «Tenía un coronel del servicio secreto venezolano que me iba a dar unas actas donde había reuniones de ETA con el servicio secreto cubano y con los de Podemos ¡En Venezuela!», a lo que Cospedal le dice: «Joder, eso es una bomba», según la citada publicación.

Para la formación morada, estos audios «tienen una evidente relevancia en cuanto a la posible participación y conocimiento de los hechos investigados en la presente causa de María Dolores de Cospedal», que estuvo imputada por el presunto espionaje a Bárcenas, pero finalmente quedó fuera de la lista de once procesados que encabeza el exministro de Interior Jorge Fernández Díaz.

En su escrito, Podemos también solicita al magistrado que determine «si hay más material que aún desconocemos que se encuentre pendiente de incorporación a la causa, de análoga relevancia a la que hemos conocido a través de las filtraciones a los medios de comunicación, y que esté en posesión de la unidad policial de apoyo al juzgado, para proceder igualmente a su inmediata desencriptación, incorporación y puesta a disposición a todas las partes»

La representación de Podemos sostiene que «esta situación es muy grave al haber desimputado el juez García Castellón a Cospedal a pesar de existir audios en los que se escucha la conspiración de la exdirigente con Villarejo».

Denuncia en su escrito que, en varias de las conversaciones que han sido publicadas, «Villarejo presuntamente pone en conocimiento de la entonces ministra de Defensa una supuestas pesquisas llevadas a cabo por determinados mandos policiales al margen de todo control judicial consistentes en fabricar informes y pruebas falsas» para «buscar la ruina» a Podemos y a varios de sus dirigentes.

Añade que esa informacione falsa, «mal montada», «todo demasiado burdo», fue después entregada «desde esas mismas instancias policiales a determinados medios digitales con el objetivo de desprestigiar a rivales políticos en un contexto de contienda electoral».

Podemos califica de «reveladora» la conversación de Villarejo con el exjefe de la UDEF, José Luis Olivera, que afirma que «tampoco es muy costoso meterle una cuenta a Pablo Iglesias de hace cinco años y luego que expliquen» o con «profesionales de la comunicación como Mauricio Casals o Antonio García Ferreras, que reconoce en dichas grabaciones que las informaciones que se emitieron desde su medio eran falsas».

El caso Kitchen comenzó a instruirse como una pieza dentro del procedimiento seguido por las supuestas actividades delictivas de Villarejo para investigar un presunto espionaje parapolicial a Luis Bárcenas, condenado en el caso Gürtel, vinculado al Partido Popular, para sustraerle documentos que pudieran estar relacionados con este asunto.