El gol olímpico de Juan Fernández

El gallego marcó el tanto del triunfo sobre Brasil en México 68 el 14 de octubre

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vigo / la voz 20/03/2017 05:00 h

El fútbol español ha desaparecido de los Juegos Olímpicos en las últimas fechas, pero hubo un tiempo en donde el combinado sub-21 incluso fue capaz de superar a la todopoderosa Brasil. Fue en México 1968, en el imponente estadio Azteca y con el ferrolano Juan Fernández como gran protagonista al marcar el gol del triunfo. En el partido inaugural del grupo B, en donde coincidían también con Nigeria y Japón.

«Era el partido del debut y por encima, el jugar contra Brasil te imponía un poco por toda la historia que tiene detrás esa selección», comenta el exjugador del Racing y del Celta, un asiduo en las formaciones del entonces combinado amateur y que tuvo la habilidad de buscar el espacio mediada la segunda mitad para marcar el gol del triunfo. «Yo jugaba por el lado derecho (era interior) y me fui al centro. En el tramo entre el punto de penalti y el aérea pequeña. Vino un pase hacia atrás y solo tuve que empujarla», comenta con humildad, lejos de lo que decía la crónica: «Un gran remate, raso y cruzado que batió al portero brasileño».

Su gol no fue un golpe de fortuna y fruto de un contragolpe esporádico. Juan Fernández Vilela (Ferrol, 1948) recuerda que tuvieron el partido controlado en todo momento: «Nosotros éramos un equipo que jugaba muy bien al fútbol, con gente de calidad como Asensi, Jaén, Igartua... Salimos a jugar como sabíamos y la verdad es que no pasamos apuros en el aspecto defensivo y les ganamos bien».

Y eso que durante todo el torneo tuvieron el público en contra, Brasil incluido. «Jugábamos siempre de visitantes», recuerda el centrocampista. Por un motivo ajeno al deporte: las pésimas relaciones entonces entre los dos países. «Las relaciones con México eran a muerte. Nos llamaban de todo. Incluso después jugamos unos amistosos y la gente nos ponía a parir y golpeaban nuestro autocar». Aquel 1-0 con la temida canarinha le valió a la selección española para pasar como primera de grupo (luego ganó 3-0 a Nigeria y empató a cero goles con Japón), aunque en cuartos se toparon con México y fueron objeto de un robo arbitral. Aquel 2-0 en Puebla puso fin a su periplo olímpico.

De aquel mes de octubre del 68 en México, que le obligó a perderse cuatro o cinco partidos con el Racing, trajo Juan Fernández llena su mochila de recuerdos: «Los Juegos ha sido lo más bonito que me ha pasado en el deporte. Me deja muy satisfecho el haber estado once temporadas en el Celta, pero este es un evento puntual. Todos los deportistas dicen que donde más se disfruta es en una Olimpiada, que es totalmente diferente. Yo lo viví una vez y no me hubiera importado repetir». Fue testigo directo «del puño en alto de John Smith» y del récord de Bob Beamon (8,90 en longitud). Recuerdos imborrables. Como su gol.

Asensi, Grande, Benito, Mora... clásicos en el once inicial

Santamaría, uno de los clásicos seleccionadores españoles de la época, y que había sucedido en el cargo a Toba, alineó en aquel partido contra Brasil a Mora en la portería y con Ochoa, Sala, Benito, Espíldora, Crispí, Asensi, Fernández, Grande, Garzón y Ortuño como jugadores de campo. De once de la selección brasileña no había nombres sobresalientes en el concierto del fútbol «pero sí que era un buen equipo», recuerda Juan.

En aquel partido los sudamericanos se quedaron en inferioridad al decretar el israelí Klein la expulsión de Manoel María a los 44 minutos «por un tremendo patadón al español Asensi», decía la crónica de la época. El gol de Juan Fernández llegó a los 29 minutos del segundo tiempo, aunque ya había rematado un cabezazo con intención en el primer tiempo, pero salió por encima del larguero.

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