Rosario Porto evita los apellidos de Asunta en la esquela de su aniversario

Tamara Montero
TAMARA MONTERO REDACCIÓN / LA VOZ

GALICIA

El instituto de la niña planea un acto discreto e interno para recordarla esta semana

22 sep 2014 . Actualizado a las 08:36 h.

El mismo día que se cumplía un año de la muerte de la pequeña Asunta Basterra, su madre Rosario dio un golpe de efecto publicando una escueta esquela en el periódico. En ella tan solo aparece el nombre de la niña, Asunta, así como su nombre chino (Yong-Fang). Pero la madre, -que permanece en la prisión de Teixeiro, al igual que su padre, a la espera del juicio que dilucidará este otoño si tanto ella como su exmarido, Alfonso Basterra, son culpables del asesinato de la cría- ha optado en la esquela del primer aniversario de su muerte por obviar los apellidos de Asunta, tanto el paterno como el suyo propio. El texto se compone de un escueto «in memoriam», seguido de la frase «Te querré siempre. Mamá».

Esta es la única esquela del primer aniversario de la muerte de Asunta que se ha publicado este fin de semana. Ni los amigos, ni los familiares, ni el instituto en el que estudiaba la pequeña han optado por hacer público nada relacionado con el trágico suceso que conmocionó Compostela y España entera el 22 de septiembre del 2013, cuando salió a la luz que el cuerpo de Asunta Basterra había aparecido en una pista forestal de Feros, en Teo, concello colindante con la capital de Galicia.

De todas formas, el IES Roalía de Castro decidirá hoy si finalmente organiza esta semana un acto en recuerdo de la pequeña. En principio, el centro escolar había pensado en un acto discreto y de carácter interno en el propio instituto, y por lo tanto no abierto al público ni a la prensa, por expreso deseo de la mayoría de la comunidad escolar, que quiere recordar en la más estricta intimidad a su compañera.

Donde sí continúa habiendo muestras públicas de cariño hacia la pequeña Asunta es en el lugar exacto en el que se encontró su cuerpo en la madrugada del 22 de septiembre. Flores, juguetes y mensajes reclamando justicia, entre ellos uno que reza «no tuvisteis compasión, ni sentimientos, ni corazón», permanecen junto al árbol bajo el que apareció la cría. Estos días los medios de comunicación han vuelto a esa pista de Teo, muy cerca de la carretera general que cruza Cacheiras, uno de los principales núcleos de población del municipio.

Dos hombres fueron quienes se percataron de que el cadáver yacía allí, a pocos metros de una vivienda cuyos propietarios pasaron esa noche por la pista y juran no haber visto en ese momento el cuerpo de la pequeña, que murió por asfixia tras ingerir una alta dosis de lorazepam, un medicamento que tiene efectos sedantes y que le había sido prescrito a su madre. El descubrimiento del cadáver se produjo hacia la una de la madrugada y hasta bien entrada la mañana siguiente los investigadores permanecieron en el lugar para recabar pruebas que con el paso de las horas se revelaron fundamentales para avanzar en la investigación, principalmente los trozos de cuerda naranja con la que fue atada la pequeña y que los análisis concluyeron que pertenecían a la misma bobina que se encontró en la casa de Teo propiedad de la madre, lo que conectó ambos escenarios. En el auto de apertura de juicio oral, Vázquez Taín, afirma que «todo indica que Asunta fue asesinada por dos personas en la habitación de Teo» y que su cuerpo posteriormente fue trasladado a la pista forestal.

Aniversario en prisión

Los padres de Asunta han pasado el primer aniversario de la muerte de su hija en prisión a la espera de juicio, que se desarrollará con un jurado popular. Ambos se enfrentan a una condena de hasta 20 años por asesinato con agravante de parentesco en el caso de que en el proceso quede demostrado que los dos participaron en la muerte de la pequeña, tal y como apunta el auto que cierra la instrucción del caso, en el que Taín plasma su sospecha de que «puestos de común acuerdo, y con la intención de acabar con la vida de la niña, le suministraron una cantidad de medicamento necesariamente tóxica para posteriormente asfixiarla».