Diez países aplican ya la tasa cero de alcohol

Profesionales y noveles tienen prohibido beber y conducir en esos Estados europeos, cinco de los cuales extienden a todo tipo de conductores el veto al consumo de bebidas alcohólicas


redacción / la voz

La tasa cero de alcohol que quiere implantar la Dirección General de Tráfico en España para conductores profesionales y noveles ya se aplica desde hace años en diez países de la Unión Europea. Alemania, Bulgaria, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, Hungría, Italia, Lituania, República Checa y Rumanía prohíben completamente el alcohol a los profesionales del transporte de mercancías y personas (camioneros, conductores de autobuses, taxistas, servicios de emergencias...). No hay niveles como en España, donde los profesionales de la carretera pueden ponerse al volante pese a haber consumido alcohol siempre que no superen la tasa de 0,15 miligramos por litro de aire espirado (0,3 gramos en sangre), un nivel que según los casos puede llegar a alcanzarse con una sola cerveza o con un vaso de vino.

Todos los países de la Unión Europea han impuesto límites sobre el alcohol al volante y han ido endurecido sus legislaciones de seguridad vial con un aumento de las sanciones y con la reducción progresiva de los niveles de alcoholemia para todo tipo de conductores hasta llegar a la tasa cero para los automovilistas en general. Es el caso de Bulgaria, Eslovaquia, Hungría, República Checa y Rumanía, cinco países que han tomado la determinación de vetar por completo el alcohol para cualquier automovilista que circule por sus carreteras.

No parece esa la intención, al menos por ahora, de los responsables de la seguridad vial en España. El director general de Tráfico, Gregorio Serrano, tiene claro que hay que hacer algo para evitar que conductores bebidos pongan en peligro a los demás usuarios de la carretera, pero hasta el momento solo tiene previsto proponer la tasa cero de alcohol para profesionales del transporte de personas y mercancías y para los noveles, conductores que acaban de sacarse el carné y carecen de experiencia en la conducción. «Tomaremos, como país, la decisión de implantar la tasa cero, por lo menos para los conductores noveles y profesionales», asegura Serrano, que trata de conseguir el objetivo de que «cada vez sea más complicado circular por las carreteras españolas para quienes conducen bajo los efectos del alcohol».

La propuesta lanzada por el director de Tráfico no será inmediata. Serrano quiere consensuarla con los grupos políticos del Parlamento para que no sea una medida temporal que dependa del equipo que gobierne el país. Esa modificación en las tasas de alcoholemia necesita de una aprobación legislativa y los responsables de Tráfico están trabajando en la reforma de la Ley de Seguridad Vial para modificar diversos aspectos que es necesario actualizar, entre ellos el de las alcoholemias al volante, que además de la tasa cero para noveles y profesionales podría también incluir una reducción del nivel actual para los conductores en general, que está fijado en 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre (0,25 miligramos en la prueba de aire). 

6.500 muertes por el alcohol

Apartar a los conductores ebrios de las carreteras es uno de los principales objetivos de la Comisión Europea para reducir el número de muertos en accidentes de tráfico en los próximos años en el seno de la Unión. La Comisión advierte de que la conducción bajo los efectos del alcohol es un factor determinante en casi el 25 % de los accidentes mortales que tiene como escenario las carreteras europeas. En el año 2012 murieron 6.500 personas en Europa en siniestros de tráfico provocados por el alcohol. Son datos que no ofrecen dudas sobre los perjuicios de la conducción bajo los efectos de bebidas alcohólicas. 

Castigado en toda Europa

La conducción con alcoholemia está incluida en la directiva europea que facilita el intercambio transfronterizo de información sobre ocho tipos de infracciones graves de seguridad vial para que puedan ser sancionadas en cualquiera de los Estados miembros en los que se cometa. Cada Estado puede tener acceso de esta forma a los datos de vehículos matriculados en otro Estado miembro para que la infracción no quede impune.

En España, superar las tasas legales está sancionado con entre 500 y 1.000 euros de multa y la pérdida de entre 4 y 6 puntos del carné, pero una tasa elevada convierte la infracción en delito.

Los reincidentes por alcoholemia y drogas, primer objetivo de la DGT

El anuncio del director general de Tráfico de su intención de implantar la tasa cero de alcohol en los conductores profesionales y en los noveles es un paso a medio plazo para combatir el problema del alcohol al volante. De hecho, la reforma legal necesaria para poder imponer esa nueva normativa no estaría lista antes de finales del 2018, en el mejor de los casos. Por eso, Tráfico ha tomado otras medidas hasta que las reformas en la Ley de Seguridad Vial permitan endurecer las sanciones y realizar modificaciones en el sistema de sanciones del carné por puntos, que es otro de los objetivos que se ha marcado el equipo que dirige Gregorio Serrano.

Los dos graves accidentes de los últimos días en los que murieron cinco ciclistas tras ser embestidos por coches cuyos conductores (en ambos casos, mujeres) superaban las tasas de alcoholemia y de drogas llevaron a la DGT a convocar de forma urgente el Comité de Seguridad Vial en el que se adoptaron drásticas decisiones, la mayoría dirigidas de manera específica a la protección de los ciclistas. Pero el acuerdo más importante del plan urgente aprobado por los directivos de la DGT y mandos de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil que forman el Comité es el de la retirada del carné a los conductores reincidentes en alcohol o drogas. La medida afecta a cualquier automovilista que dé positivo dos veces en menos de dos años. Además de la sanción económica y la retirada de puntos que corresponda, el infractor reincidente perderá en el momento la vigencia del carné y será enviado a una revisión extraordinaria para que un tribunal médico compruebe que mantiene las aptitudes psicofísicas necesarias para conducir. Si el conductor tiene algún problema con el alcohol o con las drogas permanecerá sin carné hasta que se recupere de su patología y las autoridades sanitarias (del Sergas, en el caso de Galicia) consideren que vuelve a ser apto para conducir.

Tráfico cree que hay conductores que tienen un problema grave con el alcohol y que no les hacen efecto las sanciones ni las retiradas de puntos. Son personas que necesitan un tratamiento y a ellos va dirigida la nueva medida que incluye la retirada del permiso de conducir y la revisión médica extraordinaria.

Son los jefes provinciales de Tráfico los que tienen la competencia para retirar la vigencia el carné por supuesta pérdida de aptitudes psicofísicas y para enviar a un conductor a una evaluación por un tribunal médico. Es algo que está recogido en la normativa y que ya se viene aplicando a los conductores de edad avanzada sorprendidos en sentido contrario por autovías y autopistas.

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