«La huelga de examinadores de tráfico aboca al cierre a muchas empresas»

El sector convoca una movilización para el próximo martes y piden el apoyo de toda la sociedad

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ourense / la voz

El sector de las autoescuelas vive tiempos convulsos. La huelga de examinadores de tráfico ha puesto contra las cuerdas a las empresas, que ven peligrar su futuro. Tal vez sea hora de reconvertirse pero, de momento, la prioridad es intentar que se desbloquee el trabajo y se puedan celebrar exámenes con normalidad. Así lo reclama Fernando Varela (Ourense, 1968), presidente de la asociación.

-¿Qué consecuencias está teniendo la huelga

-Esto es la puntilla a una situación que viene de atrás. Hay numerosas provincias de España que tienen carencia de examinadores, por lo que se han ido formando tapones. Hay territorios en los que las pruebas se hacían con muy poca frecuencia, pero ahora las provincias en las que no había problema nos tenemos que enfrentar con esta huelga brutal, que llega en el peor momento. El 70 % de los alumnos que se matriculan en las autoescuelas lo hacen durante los tres meses de verano, por lo que no solo estamos perdiendo ganancias, sino que muchas empresas se están viendo abocadas al cierre.

-¿Cuántas empresas forman parte del sector en Ourense?

-Somos alrededor de cincuenta negocios, que dan empleo a unas doscientas familias. Somos pequeñas firmas, de uno, dos o tres empleados, y muchos estamos ya en situación de no poder pagar nóminas. Yo en esta época podría contratar a una persona, pero este año no lo he hecho viendo lo que se avecinaba. Quienes sí han contratado ahora están teniendo que despedir.

-La situación parece crítica...

-Lo es. Desde el año 2010 se ha producido casi un 45 % de descenso en el número de permisos expedidos en España, por lo que los ingresos se han visto menguados. Hoy en día sacar un sueldo ya es un éxito en la gran mayoría de las empresas.

-¿A qué se ha debido ese descenso de alumnado?

-Ha influido la crisis pero también el descenso de la natalidad. Las autoescuelas nos hemos ido reestructurando. En esta en el 2007 éramos siete profesores en dos centros y ahora somos tres. Yo hago de todo. Hemos ajustado nuestro tamaño, hemos ido tirando de los ahorros que había -quienes los tuvieran- y estamos ya empeñando nuestros patrimonios.

-¿Está justificada la huelga?

-Todo el mundo tiene derecho a hacerla. No entramos en si tienen razón o no, pero nosotros estamos siendo rehenes de la situación, al igual que los ciudadanos. El carné de conducir no es un artículo de lujo, es algo necesario en muchas profesiones. Cualquier puesto de trabajo lo reclama. Las empresas de transporte buscan conductores y nosotros tenemos a alumnos pendientes de pasar el examen para poder conseguir un trabajo.

-¿Y qué dicen ellos?

-Pues están molestos, algunos más y otros menos, pero la verdad es que se ve algo de resignación.

-¿Qué medidas van a tomar como asociación?

-A nivel provincial vamos a convocar para el próximo martes 18 una movilización. Sacaremos a la calle todos los vehículos, e invitamos a los que simpaticen con nuestra causa a que nos apoyen. -¿Se vislumbra alguna solución?

-Viendo la trayectoria de otros colectivos, como los de sanidad o educación, que se han movilizado y han conseguido muy poco, la verdad es que lo vemos negro. Aunque acabe la huelga, lo que veremos el día después serán muchas cenizas.

-¿Cree que el sector va a tocar fondo con todo esto?

-Esto va a ser la gota que colma el vaso. Hay un descenso generacional imparable, hay empresas que ya no pueden recortar más y esto es darle la puntilla a muchas familias, no es un cuento chino. Las cosas están muy complicadas. Los alumnos no entran por la puerta, ya ni preguntan. Creo que el sector va a sufrir una gran transformación, también por las nuevas tecnologías. Las autoescuelas tendemos a desaparecer. La mía la fundó mi abuelo, luego siguió mi madre y ahora estoy yo. Estoy seguro de que morirá conmigo.

«Calculamos que con las protestas han dejado de hacerse unas 600 pruebas»

El sector de las autoescuelas soporta una feroz competencia, afrontando las consecuencias del imparable descenso poblacional.

-En cuanto a precios, ¿cómo están las cosas?

-Pertenecemos a un sector de servicios y la competencia en este mundo es voraz. Aquí la única vía es trabajar doce o catorce horas y cobrar lo que se pueda, no nos queda otra. El sector tuvo una época dorada, en los años 60-70 del siglo pasado, pero a partir de ahí se ha ido empobreciendo.

-¿Cuántos exámenes se estaban haciendo al año en la provincia?

-Aproximadamente son casi tres mil alumnos los que obtienen el permiso de conducir cada año en la provincia, con lo que tocamos a 52 alumnos por cada centro abierto, una cifra inferior a la que garantiza ya no la rentabilidad, sino la supervivencia, que son 75-80 alumnos. Así que si la mayoría sobrevivimos es a costa de nuestro patrimonio o por haber diversificado el negocio hacia otras actividades, como pueden ser permisos específicos, y, desde luego, echando muchas horas.

-Y, con la huelga, ¿cuantos exámenes se han dejado de hacer?

-A nivel nacional se están suspendiendo unas seis mil pruebas diarias. Aquí en Ourense calculamos que unas cincuenta cada día. La huelga se hace lunes, martes y miércoles. Los doce días de huelga se han suspendido unas seiscientas pruebas.

-Seiscientas personas esperando su permiso....

-Esto afecta directa e indirectamente a muchas personas. A autoescuelas y alumnos, claro, pero también a empresas que no pueden contratar personal porque los candidatos necesitan el carné de coche o moto. En esta provincia no hay un buen transporte y la solución para la movilidad es el vehículo particular.

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