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«Tenemos gente mayor y yo mismo, que sufrí dos ictus y un infarto, lo paso fatal en las escaleras»


pontevedra / la voz

Antonio Peleteiro, que vive en un edificio próximo al instituto Torrente Ballester, suspira por que en su inmueble haya ascensor. Él es el presidente de la comunidad de vecinos, y lucha por esta causa. Pero, de momento, la tiene perdida. «De momento no hay acuerdo, no somos suficientes vecinos los que lo queremos poner ahora mismo. Esperemos que con el tiempo las cosas cambien. Tenemos gente mayor y yo mismo, que sufrí dos ictus y un infarto, lo paso fatal en las escaleras, y eso que vivo en un segundo, que hay quien tiene que subir más». Cabaleiro insiste en que, en un inmueble como el suyo, hay cosas que no se pueden hacer por la falta del elevador: «El problema ya no es solo subir las escaleras, es que tenemos dos plantas subterráneas de garaje, así que imagínate venir cargado con las compras y subir todo. O meter las sillas de los niños por las escaleras... es una locura», indica.

 

Cabaleiro indica que, en el caso de su bloque de edificios, que tiene tres plantas y 67 vecinos -en su portal son 12- hay espacio para poner el ascensor sin hacer demasiada obra. Aún así, la derrama sería de entre 3.000 y 4000 euros. Y no todos los propietarios quieren pagarla, por ahora.

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Gonzalo Torrente Ballester
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