Pontevedra teje la red del compostaje

En los próximos meses se contratará personal, se cerrará la compra de 8.000 contenedores individuales y 300 comunitarios y se ejecutarán obras para implantar el nuevo modelo en barrios del casco urbano


Pontevedra / la voz

Los vecinos de Pontevedra llevan ya más de tres años interiorizando conceptos como «compostaje», «separación en origen» o «materia orgánica» ante la imparable implantación de un nuevo sistema de tratamiento de los residuos domésticos. El verano pasado se pusieron en marcha los primeros composteros comunitarios en el barrio de Monte Porreiro, al poco tiempo comenzó a funcionar otro módulo en Campañó, y en enero, en el campus universitario.

Pese al éxito de estas experiencias iniciales, el plan parece no acabar de arrancar del todo. Obstáculos políticos -la oposición echó atrás hace un año una modificación de crédito para adquirir composteros-, la lentitud de la máquina administrativa municipal -una vez que se garantizó la financiación hay una compra de colectores que lleva meses tramitándose-, y la propia complicación técnica de poner en marcha el nuevo sistema han ido ralentizando más de lo que desearía el gobierno local la posibilidad de extender la experiencia piloto de Monte Porreiro al resto de la ciudad.

Ahora las cosas parece que sí avanzan, que el Concello va tejiendo la red que llevará a revolucionar el sistema de gestión de la basura en los hogares de todos los pontevedreses. La teniente de alcalde responsable de Servizos, Carme da Silva (BNG), dio cuenta ayer de la inminente convocatoria de cuatro plazas de personal interino que se dedicarán exclusivamente a la gestión de los composteros, ya sean individuales o colectivos. Pontevedra tiene ahora asignados dos «mestres composteiros» de la Diputación, pero se consideran insuficientes para extender el sistema a todo el municipio.

Paralelamente a la contratación de personal especializado -que se complementará con planes específicos de formación para trabajadores municipales- está a punto de licitarse el contrato para el suministro de los 8.000 composteros individuales que se repartirán por las viviendas del rural que tienen finca. El Concello prevé iniciar el reparto hacia finales de este año, para completar todas las parroquias a lo largo del 2018.

En cuanto a composteros comunitarios, está a punto de resolverse el concurso para la compra de 300 módulos, que servirán para desplegar la red en Monte Porreiro y Campolongo. La idea es que a finales de este año estos dos barrios estén plenamente integrados en el sistema de compostaje, y el año próximo avanzar en el resto del casco urbano. Para ello harán falta alrededor de un millar de módulos más.

La pata que falta para la implantación del sistema es la construcción de las bases para los composteros comunitarios. La modificación de crédito aprobada antes de Semana Santa habilitó una partida de 420.000 euros para estas obras, y ahora está a punto de cerrarse la contratación de los trabajos.

La conjugación de estos tres elementos -personal, contenedores, obras- da pie a la teniente de alcalde a subrayar «que o proceso está en marcha».

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