El papa Francisco llama a luchar contra la pobreza para acabar con el terrorismo

EFE

SOCIEDAD

Atlas TV

El pontífice llama a luchar contra la pobreza para acabar con el terrorismo al inicio de un viaje a África considerado de alto riesgo en medio de la amenaza terrorista

25 nov 2015 . Actualizado a las 18:19 h.

El papa Francisco llamó este miércoles a los dirigentes políticos y empresariales a luchar contra «la pobreza y la frustración» mediante una distribución equitativa de los recursos, porque de la carencia y de la injusticia nacen, dijo, los conflictos bélicos y el terrorismo. «La experiencia demuestra que la violencia, los conflictos y el terrorismo que se alimentan del miedo, la desconfianza y la desesperación nacen de la pobreza y la frustración», afirmó el pontífice durante una recepción del presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, en su residencia.

El papa aterrizó esta tarde en Nairobi en medio de unas extraordinarias medidas de seguridad, que incluyen el despliegue de diez mil agentes en la capital durante su visita, que se prolongará hasta el viernes.

En su intervención, aludió a la amenaza terrorista bajo la que se encuentra Kenia, donde el grupo yihadista somalí Al Shabab atenta con frecuencia en represalia por el despliegue de sus tropas en el país vecino. Según el pontífice, «la lucha contra estos enemigos de la paz y la prosperidad debe ser llevada a cabo por hombres y mujeres que creen en ella sin temor, y dan testimonio creíble de los grandes valores espirituales y políticos que inspiraron el nacimiento de la nación».

Francisco recordó a los líderes políticos y empresarios kenianos que «la promoción y preservación de estos grandes valores se confía» a ellos «de un modo especial». «Ésta es una gran responsabilidad, una verdadera vocación al servicio de todo el pueblo de Kenia», añadió. Con ese espíritu, el pontífice les animó «a trabajar con integridad y transparencia por el bien común y a fomentar un espíritu de solidaridad en todos los ámbitos de la sociedad». «Yo les exhorto, en particular, a preocuparse verdaderamente por las necesidades de los pobres, las aspiraciones de los jóvenes y una justa distribución de los recursos naturales y humanos», agregó.

El papa aludió finalmente a la tradición keniana por la que los escolares jóvenes plantan árboles, lo que consideró «un signo elocuente de esperanza en el futuro». Bergoglio confió en que «Dios acompañe su crecimiento (y) los sostenga en sus esfuerzos por cultivar una sociedad solidaria, justa y pacífica, en este país y en todo el gran continente africano». «Mungu abariki Kenya» («Que Dios bendiga Kenia», en suajili), concluyó.

«Lo único que me preocupan son los mosquitos»

El papa Francisco aseguró este miércoles, poco antes de aterrizar en Kenia, donde inicia un viaje a África considerado de alto riesgo, que lo único que le preocupa son «los mosquitos».

El pontífice respondió así al ser preguntado por su seguridad durante el primer viaje oficial que emprende a África, en el que, además de Kenia, visitará Uganda y la República Centroafricana, tres países afectados por la violencia o el conflicto armado. «¿Por qué? Hay gente buena y mala. Para ser sincero, lo único que me preocupa son los mosquitos», respondió Bergoglio.

Antes de volver a su asiento, el pontífice bromeó ante los periodistas que volaron con él desde la capital italiana: «¡Espero que llevéis repelente anti-mosquitos!». El avión papal aterrizó en Nairobi a las 16.34 horas locales.

La visita del papa a Kenia ha sido declarada de alto riesgo ante la permanente amenaza terrorista del grupo yihadista Al Shabab, que durante los dos últimos años ha perpetrado graves atentados en respuesta a la presencia de tropas kenianas en Somalia.

25.000 Policías y 3.000 soldados velarán por la seguridad

Cerca de 25.000 agentes de Policía -la mayoría de ellos pertenecientes a unidades paramilitares- y 3.000 cascos azules velarán por la seguridad durante la visita del papa Francisco a África, que comienza este miércoles en Nairobi. En la capital keniana, el Gobierno ha establecido un dispositivo de 10.000 policías apoyados por otros 10.000 voluntarios del Servicio Nacional de Juventud, y ha previsto el cierre del tráfico en las principales avenidas.

Kenia vive desde hace años bajo la permanente amenaza del grupo yihadista somalí Al Shabab, que ha matado a centenares de personas en decenas de atentados como respuesta a la presencia de tropas kenianas en Somalia. Algunos de ellos fueron especialmente graves, como el asalto de cuatro días a un centro comercial de Nairobi en septiembre de 2013, en el que murieron 67 personas, o el ataque del pasado mes de abril a la Universidad de Garissa, donde hubo 147 víctimas mortales.

La amenaza yihadista propició una planificación de los traslados del papa por Nairobi en un vehículo oscuro y blindado, opción que finalmente descartó el propio pontífice, según fuentes del Gobierno keniano. Hace dos días, la multinacional de vehículos encargada de fabricar el «papamóvil» desveló el modelo a través de Facebook: será prácticamente abierto, con cristal blindado únicamente en la parte frontal y en el techo.

El gran despliegue de Nairobi se mantendrá en Kampala, segunda escala del viaje papal y ciudad amenazada también por Al Shabab debido a la presencia de tropas ugandesas en Somalia. Este mismo año, EEUU y el Reino Unido lanzaron alertas conjuntas en dos ocasiones por riesgo de atentado inminente.

Según anunció el Gobierno de Uganda, habrá otros 10.000 agentes en sus calles para garantizar la seguridad de la comitiva papal y de los ciudadanos. Pero el punto más peligroso será la tercera y última escala del viaje: la República Centroafricana, un país en estado de guerra por el enfrentamiento entre milicias cristianas y musulmanes. La espiral de violencia comenzó hace dos años y se ha recrudecido durante las últimas semanas, por lo que el Vaticano llegó a plantearse la suspensión de esta escala, algo que también descartó el pontífice. Allí, la seguridad estará en manos de 3.000 cascos azules africanos, cerca de un millar de soldados de diferentes contingentes internacionales y 500 policías locales.