Hay que empezar a controlar a los niños


Jefe del servicio de Microbiología en el CHUAC de A Coruña 17/01/2017 05:00 h

Recientemente un consorcio científico internacional, con participación española, ha publicado en The Journal of Pediatrics un estudio con la finalidad de entender la variabilidad entre distintos países en relación al consumo de antibióticos en población pediátrica. Se ha seguido a más de 74 millones de niños de distintos países, de España, Alemania, Italia, Noruega, Corea del Sur y Estados Unidos.

El estudio refleja una gran variabilidad en la prescripción de los antibióticos, medido tanto por el consumo como por el tipo, en los distintos países, y pone de manifiesto la existencia de hasta 7,5 veces más prescripciones por niño y año en Corea del Sur que en Noruega. En el resto, Italia y España muestran un tasa de prescripción similar y superior a Estados Unidos. Todos ellos, claramente por encima de Alemania y Noruega (última posición) , que muestran la menor tasa de prescripción. Durante los dos primeros años de vida, los niños españoles reciben 3.5 veces más antibióticos que los noruegos, y un 50 % más que los alemanes o de Estados Unidos. Estas diferencias se observan en todos los grupos de edad establecidos. La relación entre el consumo de antibióticos y la tasa de resistencia a los mismos ha sido inequívocamente establecida y se observa una clara diferencia entre los países nórdicos, con menor consumo y menor resistencias, respecto a los del sur de Europa, donde existe una mayor tasa de resistencia a la práctica totalidad de los antibióticos. El consumo de antibióticos se reparte prácticamente al 50% entre humanos y animales, siendo casi el 80% del consumo humano extrahospitalario.

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