El libro de Apple


17/11/2016 05:00 h

Lo último de Apple es un libro. Se titula Designed by Apple in California, como la mitad del famoso eslogan de la compañía de la manzana, y es un homenaje a Steve Jobs a través de los productos lanzados desde 1998, cuando el fundador volvió a tomar las riendas de la empresa y la hizo renacer de sus cenizas. Me parece muy acertado, porque el diseño es uno de los aspectos a menudo infravalorados por los geeks, que se fijan solo en la lista de especificaciones de un móvil o un ordenador, en una especie de onanismo digital: cuanto más larga, mejor. Pero, al final, el diseño es uno de los aspectos clave en la decisión de compra de cualquier producto, desde la ropa que vestimos al coche que conducimos. Y Apple figura por méritos propios -quizá habría que decir por mérito de Jobs y de Jony Ive- en el Olimpo del diseño tecnológico, junto a firmas como Braun o Bang&Olufsen.

El diseño de Apple se caracterizaba por una exquisita simbiosis entre forma y función, sin que esta última se supeditara a la primera. Así triunfaron el iMac, el iPod con click wheel, el iPhone y su pantalla táctil... Sin embargo, en los últimos tiempos muchos seguidores de la marca sienten que se han traicionado estos principios y la función se ha sacrificado en favor de una obsesión por la delgadez de los dispositivos, inversamente proporcional al grosor de la cuenta de resultados. Un MacBook con pantalla Retina y TouchBar está muy bien, pero si el disco SSD está pegado a la placa y la batería a la carcasa y no se pueden cambiar, es un gran fallo... de diseño.

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