El fallecimiento de Fina Graña rompe el corazón de los cangueses

Fue la fundadora de Adicam y un referente de la lucha contra el cáncer de mama

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cangas / la voz

«Estamos con el corazón roto», es la frase más escuchada en Cangas desde la tarde del domingo, cuando Fina Acuña, la fundadora de la Asociación de diagnosticadas del cáncer de mama (Adicam), falleció después de luchar contra cinco tumores durante décadas. La comarca de O Morrazo está conmocionada y lo demostró en el funeral de esta tarde en la excolegiata canguesa, al que acudieron centenares de personas para despedir a una de las grandes referentes sociales de los últimos años.

«No hay ninguna persona en Cangas que no conociese a Fina», asegura emocionada Olga Sotelo, que sucedió a la fallecida en la presidencia de Adicam hace más de un año. Fina Acuña empezó a luchar contra el cáncer de mama hace 19 años, cuando le diagnosticaron el primer tumor. En el 2001 decidió crear una asociación para ayudar a otras mujeres de la comarca de O Morrazo que se enfrentasen a esta enfermedad. «Ela foia a que comezou todo, a que tivo a idea e tirou para adiante», recuerda Dolores González, socia y colaboradora de Adicam, que no encontraba palabras para describir cómo se sentía tras la trágica noticia.

Las continuas reproducciones de su cáncer le obligaron a extirparse las dos mamas. El último diagnóstico fue demasiado incluso para esta luchadora incansable, y no pudo superar la metástasis.

Fina Acuña siempre tendía una mano a las personas que lo necesitaban. Apoyó a todas las mujeres que acudían a ella desoladas y desesperanzadas tras el diagnóstico del cáncer, y les transmitía un enorme optimismo por la vida. Las animaba a luchar y a no rendirse nunca. Pero no se quedaba ahí. Hablaba con los oncólogos y las enfermeras de las enfermas para conocer su situación. Era una gran mujer, emprendedora. Dedicó su vida a mejorar las enfermedades de los pacientes», recuerda su sucesora en la presidencia de Adicam.

En deuda con ella

«Cangas sempre terá unha enorme débeda con ela. Sempre estaba disposta a botarlle unha man a todo o mundo. Era unha persoa cargada de optimismo, transmitía enerxía positiva. Levaba a enfermidade cunha dignidade e unha forza que eu nunca antes vira», recuerda el alcalde de Cangas, Xosé Manuel Pazos.

El Concello izó la bandera a media asta ayer como señal de solidaridad. Próximamente se pondrán en contacto con Adicam para homenajear a Fina Acuña como se merece.

«Su muerte nos cogió tanto por sorpresa que todavía no hemos podido hablar entre la junta directiva para poder hacerle un homenaje. Estamos conmocionados», admite Olga Sotelo.

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