La borrasca Domingos causa estragos en el área de Vigo: comunicaciones cortadas, emergencias desbordadas y un campo de fútbol convertido en piscina

e. v. pita VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Vuelos cancelados, líneas de tren interrumpidas, pabellones cerrados, desprendimientos en la autovía de O Morrazo, desbordamientos en el río Tea y rescates de atrapados en bolsas de agua son parte de las incidencias

05 nov 2023 . Actualizado a las 20:31 h.

La borrasca Domingos llegó con adelanto y causó estragos. El temporal, que derribó durante la noche del viernes al sábado un total de 13 árboles en Vigo, causó cortes en las vías de comunicación, paralizado trenes y desviado vuelos del aeropuerto de Peinador por la mañana y por la tarde. Además, hubo inundaciones en Ponteareas y desprendimientos en Cangas que obligaron a cortar la autovía de O Morrazo. Varias personas tuvieron que ser rescatadas al quedarse atrapadas en bolsas de aguas o lesionadas por caída de ramas.

El 112 contabilizó 40 incidencias solo en Vigo en la jornada del sábado. El Concello cerró las instalaciones deportivas municipales al aire libre en coordinación con los clubes. Quedaron suspendidas las actividades programadas para la tarde de ayer, sin fecha para la reapertura.

A primera hora de la mañana, la vía de tren quedó cortada entre Padrón, Barbanza y Vilagarcía por la caída de árbol en los raíles. Fueron interrumpidos un tren de media distancia que circulaba de Vigo a A Coruña y tres en sentido contrario desde las siete a las nueve de la mañana. Los pasajeros fueron transbordados en autobuses. Durante la tarde, las incidencias provocaron retrasos de 22 minutos en los convoyes que circulaban hacia A Coruña.

En el aeropuerto de Peinador fueron desviados tres vuelos, el de Air Europa de las 7.50 horas a Madrid; el de las 8.05 horas a Barcelona, operado con Vueling, y el de las 8.40 horas, de Iberia a Madrid. Por la tarde, se cancelaron dos de Air Europa a Madrid, a las 17.00 horas y a las 21.05 horas, según informaba la web de Aena.

Ocho bomberos de servicio en Vigo tuvieron que atender 47 incidencias y acudieron a retirar a lo largo del sábado más de veinte árboles que fueron derribados por el viento. Además, recibieron decenas de llamadas de ciudadanos que alertaban de problemas por la lluvia y el viento registrados antes y durante el paso de Domingos.

Las fuertes rachas tiraron planchas de revestimiento de la fachada del hospital Povisa. Intervinieron los bomberos para asegurar las piezas.

En el campo de fútbol de Bouzas hubo temor a que el aire derribase una torreta de iluminación mientras se disputaba un partido porque se movía mucho. Acudieron los bomberos para realizar la sujeción.

A las 6.30 horas, en Soutomaior, un operario que trabajaba en el kilómetro 3 de la EP-2901 fue evacuado al Hospital Álvaro Cunqueiro tras quedar inconsciente al caerle un árbol encima.

En Nogueira, Ponteareas, el equipo de GES-SPEIS y Tráfico auxiliaron a varias personas atrapadas en bolsas de agua con sus vehículos. Múltiples llamadas de particulares alertaron de cursos de río Tea. El agua anegó hasta casi tapar las porterías el campo de fútbol del Pardellas.

En Salceda de Caselas se anegó una carretera cerca de unas naves industriales de Budiño. El 112 destacó una bolsa de agua en el kilómetro 280 de la A-52, en A Cañiza por el desbordamiento del río.

En O Morrazo, desprendimientos obligaron a cortar la circulación en el kilómetro 3 de la AG-46 sentido Cangas. Además, en el kilómetro 10 de la PO-313, en Moaña, una roca de grandes dimensiones dificultó la circulación.

Los barcos de la ría sin salir y siete refugiados en las Cíes

En Vigo, se registraron más de 72 litros de agua por metro cuadrado. El transporte de ría con Cangas quedó suspendido por las malas condiciones del mar desde la noche del viernes. Al cierre de esta edición, la empresa no sabía si lo iba a reabrir hoy por la mañana. La oficina de la naviera estaba cerrada y los anuncios los hacen a través de sus redes sociales. Además, las islas Cíes sirvieron de refugio durante todo la jornada a entre siete y nueve barcos que fondearon a la espera de que amainase el temporal. Gran parte del litoral de Baiona se cubrió de espuma de mar.