La nueva vida de los Obama

La familia Obama ya funciona a pleno rendimiento en sus nuevos proyectos laborales. Además, están instalados en su nueva casa en Washington: Una mansión de 720 metros cuadrados en el exclusivo barrio de Kalorama.


La oficina de Barack y Michelle ya está en marcha. Tras dos semanas de vacaciones en California y las Islas Vírgenes, el matrimonio ya ha puesto a pleno rendimiento su nueva vida en Washington y, aunque más tranquila, -teniendo en cuenta lo que supone ser el presidente y la primera dama de EE. UU.-, la rutina de ambos promete.

«Nosotros también os queremos», reza el mensaje de bienvenida de su nueva página web barackobama.com. Desde allí, sus actividades serán difundidas para informar a sus millones de seguidores, artífices de que Barack Obama haya sido uno de los presidentes que ha dejado la Casa Blanca con mejor nota -un 60 % de aprobación mientras que Michelle se ha hecho con el respaldo de un 68 %-, según Gallup. La despedida de ambos no ha podido ser mejor, y ahora, cinco días después de cumplirse un mes con Donald Trump como presidente, los antiguos inquilinos ya trabajan para construir la Fundación Obama.

Desde una oficina en el edificio World Wildlife Fund -Organización para Preservar el Medioambiente-, continuarán su lucha para preservar la cobertura sanitaria en EE. UU. y concienciar de la importancia del mantenimiento de políticas contra el cambio climático. Además y como ya es tradición desde la Administración Roosevelt, Obama contará con una biblioteca y centro presidencial en Chicago, ciudad donde vivió y trabajó antes de convertirse en el 44.º presidente del país. Esto no es todo, porque si hay algo que despierta curiosidad es la tercera obra en la que Barack Obama trabaja. «Me gustaría escribir un libro», confesó en uno de sus últimos encuentros con la prensa y donde definió la literatura como «una de sus principales fuentes de sabiduría». ¿Y qué pasa con Michelle? Mucho se ha especulado sobre la posibilidad de que la exprimera dama se fuese a meter en política tras la amenaza de cuatro años trumpianos (como mínimo).

MICHELLE, A LA TELE

Sin embargo, nada más lejos de la realidad. Michelle quiere disfrutar de su familia y de los nuevos proyectos en los que trabajará con su marido mano a mano. Además, continuará con sus labores de concienciación sobre la necesidad de una buena alimentación y para ello, formará parte del jurado del programa Master Chef Junior. Un fichaje estrella que a buen seguro disparará las audiencias de la cadena Fox. «¡Quiero ir al supermercado!», le confesó entre risas Michelle al presentador Stephen Colbert en el 2015, cuando la exprimera dama ya comenzaba a mentalizarse de lo que iba a suponer para ella dejar la Casa Blanca, después de ocho años siendo parte de la historia estadounidense. Eso sí, ahora tampoco vivirán mal a juzgar por la mansión de 720 metros cuadrados repartidos en nueve habitaciones y ocho baños que han alquilado en el exclusivo barrio de la capital conocido como Kalorama, o «el barrio de los poderosos». Si pasean por sus calles entenderán por qué. Amplias avenidas arboladas, mansiones clásicas y vecinos ilustres, como el matrimonio formado por Jared Kushner e Ivanka Trump. Kalorama ha sido además hogar de cinco expresidentes, cuatro jueces del Tribunal Supremo, exsenadores y varios gobernadores.

Aquí vivirá la familia Obama hasta que su hija Sasha de 15 años termine la educación secundaria; después, es probable que se muden a Chicago. Mientras, su otra hija, Malia, de 18 años, trabaja ya como becaria en la productora de cine The Weinstein Co. en Nueva York hasta que el próximo otoño se mude a Boston para iniciar sus estudios en la prestigiosa Universidad de Harvard.

 

DÓNDE VERLOS

De lo que no cabe duda es que ahora será más fácil ver a la familia Obama con sus expresidenciales mascotas, Bo y Sunny, por las calles de Washington. De hecho, varios medios estadounidenses ya han publicado una guía de sugerencias para que uno pueda toparse «casualmente» con Barack y Michelle. En todas las quinielas hay un fijo: cualquiera de los locales que el chef José Andrés tiene repartidos por la capital. Y es que el asturiano es el cocinero favorito de los Obama. Es más, recientemente fue galardonado con la Medalla Nacional de las Humanidades de EE. UU. y de él, muy oportunamente, dijo Obama en la ceremonia: «Es el ejemplo número uno de lo que ocurre cuando damos a los inmigrantes la oportunidad de echar raíces en este país y crear negocios y empleos».

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