El precio del eucalipto cayó en el 2004 al nivel más bajo de su historia

La Voz F. V. | FERROL

A MARIÑA

JOSÉ PARDO

Muchos productores se niegan a vender a menos de treinta euros por tonelada La crisis afecta a las grandes superficies de esta especie situadas entre Ferrol y Viveiro

22 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?l eucalipto ha dejado de ser ese preciado bien que el pequeño propietario del campo guardaba para las emergencias. Su cotización se ha depreciado tanto durante el 2004, por debajo de los treinta euros la tonelada, que el desánimo en el sector productor es más que evidente. La crisis se nota especialmente en la franja ubicada entre Ferrol y Viveiro, donde se encuentran las 50.000 hectáreas de eucaliptales más importantes de España. Tras décadas de reforestación en grandes praderas utilizadas en otros tiempos para el forraje ganadero, este potencial no tiene reflejo en organizaciones de productores, que apenas existen. A pesar de que los estudios adelantan que la producción de esta madera, la mejor para pasta de papel, se incrementará en un 50% hasta el 2020. Los compradores El destino del eucalipto de Ferrolterra son las factorías de Ence (Pontevedra y Navia), Tafisa (Betanzos), Finsa (Padrón, Santiago y Rábade), País Vasco, Torrelavega, Portugal (Figueira da Foz y Aveiro) e Intasa (San Sadurniño). Los productores dirigen las iras hacia el maderista que, metido en numerosos gastos de compra de la moderna maquinaria, se ve a su vez atacado por arriba, por los grandes grupos. Manuel Pazos, mientro de la Asociación Forestal de Galicia, propone la agrupación de los propietarios para concentrar la oferta, dado que la demanda ya lo está. Pazos considera que la tendencia a la baja se mantendrá durante el 2005 pero estima que el incremento de costes que se produce en el sector (la nueva mecanización de las talas) debe ir a cargo del producto final transformado y no sobre la parte más debil, en estos momentos, de la cadena. Para este experto, la causa principal está ahí: las grandes inversiones que tiene que hacer el maderista para no quedarse atrás, a lo que se añade ahora el incremento del precio del gasóleo, las repercute en el vendedor. Pazos concluye que el propietario debe responder informándose y organizándose adecuadamente.