Sin rastro de la pareja del «simpa» de 8.000 euros en su boda en Viveiro

El hermano del novio firmó los contratos, pero alegó que no puede pagar


viveiro / la voz

 Ni sus fotografías ni las identidades que constan de ellos han permitido localizar a la pareja que celebró su boda en Viveiro a principios del pasado mayo y se marchó dejando un pufo de 8.266 euros en un local hostelero. Fuentes oficiales confirman que no se ha vuelto a saber nada de los dos jóvenes, ambos de origen rumano y que no llegan a veinte años de edad. Por tanto, el único implicado en esa estafa continúa siendo el hermano del novio. Fue él quien contrató un ágape al que asistieron unas doscientas personas, pero ha declarado que lo engañaron porque, según dijo, el gasto habían quedado en repartírselo su propio padre y la familia de la novia.

Ocho meses después de un «simpa» que llamó la atención en toda España y en otros países, no solo europeos, las autoridades consultadas indican que la deuda no se ha saldado.

Tras activarse una búsqueda por Galicia y el resto de España, y después de una alerta internacional, el hermano del novio se entregó voluntariamente en la Comisaría de la Policía Nacional de Viveiro el 28 de mayo. Habían pasado 19 días desde la boda de su hermano. Reconoció que él había contratado la fiesta y admitió que no tenía dinero para pagarla. Fue entonces cuando se declaró engañado, alegando que su padre y la familia de la novia le habían dicho que se repartirán el coste nupcial. El juzgado lo dejó en libertad, con la obligación de comparecer quincenalmente ante las autoridades.

No solo no se sabe nada de la pareja que contrajo matrimonio, sino que tampoco hay constancia oficial del paradero del padre del novio, explican las fuentes oficiales consultadas.

Tras intentarlo al menos en otros dos locales hosteleros de A Mariña, la familia de la pareja del «simpa» contrató la fiesta en uno de Viveiro. Abonaron parte de la factura por anticipado: 500 euros en marzo, 700 en abril y 300 al empezar mayo. Del resto se responsabilizó el hermano del novio, nacido en 1991. Con su número de identidad de extranjero, contrató el alquiler de un salón y del servicio, firmó documentos y dio contactos telefónicos. Inicialmente no querían comida ni bebida porque la llevaban ellos. Al final pidieron que les preparasen filetes de merluza y chuletas de cerdo, además de refrescos, vino normal y whisky de una marca conocida.

Ceremonia gitana rumana

En una ceremonia gitana rumana, la novia lució un traje con cristales tallados. Grabada por un equipo de cámaras, la amenizó uno de los más famosos cantantes de género manele de Rumanía. Bailando y bebiendo refrescos, vino corriente y buen whisky, empezaron a las seis de la tarde y acabaron de madrugada. Sin incidentes, ni siquiera cuando el hermano del novio alegó que volvería al día siguiente a pagar los 8.266 euros de la factura porque su padre tenía el dinero, pero no estaba en condiciones de dárselo tras toda una tarde de juerga.

Pocos días después del pufo, abandonó Viveiro precipitadamente el grupo de rumanos del que formaban parte la pareja y sus familiares. El hermano del novio reapareció cuando se presentó en la Comisaría de Policía Nacional de Viveiro.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
20 votos
Comentarios

Sin rastro de la pareja del «simpa» de 8.000 euros en su boda en Viveiro