El cierre de la carretera vuelve locos a los GPS de los visitantes

C. Feijoo

BARBANZA

07 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Un grupo de personas de Ávila llegan a Santiago y.... La frase puede sonar a comienzo de un chiste, sin embargo, lo que viene a continuación no hizo ni pizca de gracia a quienes lo sufrieron. Con un puente festivo por delante, aunque no fueron demasiados, ayer sí hubo quien cruzó media España para disfrutar de unos paisajes donde no faltan las dunas de Corrubedo, la Curota con sus espectaculares vistas a la ría o, cómo no, el ponerse delante de un buen plato de marisco. Bien. Entre ellos, estaban los abulenses citados. Ellos, como algunos otros, sufrieron lo indecible por el zafarrancho que hay montado en la comarca con la vía barbanzana cerrada, y miles de coches peregrinando a diario por la carretera AC-305. Su GPS se volvió loco a cuenta del corte de la arteria principal y, por tanto, les tuvo deambulando un buen rato por la comarca.

El cacharro, tras salir de Santiago y pedirle sus dueños que les trajese directos a Rianxo, empezó a tolear. Hasta les hizo dar con sus huesos en Catoira. Amén de unas cuantas vueltas más por varias carreteras. Finalmente, y tras varios paseos en vano, estas personas decidieron llamar al propietario del establecimiento donde se alojan y pedirles que les rescatase. Ahí acabó su odisea.

Aunque curiosa, su historia no es la única batallita que los turistas que estos días visitan la zona se llevarán en la memoria para contar en sus tierras a causa del caos circulatorio.

De hecho, ayer eran varios hosteleros que contaban anécdotas. Por ejemplo, no faltó quien, en un intento por ir desde Ribeira hasta la isla de A Toxa, llamó desesperado ayer a primera hora de la mañana porque, tras coger el primer cartel hacia Catoira en la AC-305, vio cómo llegaba al centro de Rianxo, donde en ningún lado le indicaban cómo llegar hacia el otro lado de la ría. «Claro, dende aquí explicámoslle, pero pensamos que chegaría a Dodro e collería cara a ponte de Catoira, pero como está tan mal indicado saíu antes de tempo da estrada comarcal», indicaban desde un hostal ribeirense.

En medio del atasco

Asimismo, tampoco faltaron los que, el miércoles a última hora, mientras conducían para llegar a un alojamiento de la comarca, cogieron el gran atasco que provocó el choque de un camión y turismo en Cespón (Boiro). Tal fue el susto que pillaron algunos turistas que, incluso, se extrañaban de que en los informativos radiofónicos nacionales no citasen las retenciones en Barbanza entre las colas de salida de Madrid o Barcelona.

Los que sufrieron las retenciones mostraban pavor ayer en los hoteles, por ejemplo, a hacer una escapada a Santiago. No es de extrañar. Igual, además, de colas y curvas, les toca pelear con el GPS de marras.