Los barbanzanos desbordan los servicios de recogida de enseres

En el últimos mes se duplicó la retirada de muebles y electrodomésticos en las calles


ribeira / la voz

Las largas semanas de confinamiento hicieron que muchos barbanzanos aprovecharan el tiempo para hacer limpieza o redecorar su vivienda, a lo que luego se unió la preparación de los pisos para recibir a los turistas. Esto se ha traducido en que los servicios de recogida de enseres domésticos de los distintos concellos llevan un mes desbordados, e incluso en algunos municipios han tenido que reforzarse y ampliar su horario para poder atender todas las solicitudes para retirar muebles, colchones o electrodomésticos que ya no sirven. En la gran mayoría de ayuntamientos, estas semanas se ha duplicado el volumen de materiales retirados, y la situación amenaza con prolongarse también en agosto.

«Normalmente estábamos dando cita para recoger cada dos días, pero ahora incluso tenemos que retrasarla una semana», explican desde Urbaser, la firma que presta el servicio en la capital barbanzana y en A Pobra. Reconocen que, además de incrementarse el número de solicitudes, el problema está «en quien no llama. Sales con el camión para buscar un colchón y una nevera, y cuando llegas te encuentras que hay cuatro colchones, y cinco electrodomésticos. Eso te descompensa, y muchas veces no puedes llegar a todos los lugares que tenías previsto».

A todo ello también se une que muchos vecinos no solo no llaman para que pasen a buscar sus enseres, sino que ni se molestan en colocarlos al lado de los contenedores, y los dejan donde les conviene. «Retiras unos por la mañana de un punto, y por la tarde ya han puesto más. Hay varias zonas en las que siempre que pasas hay muebles o electrodomésticos tirados», apunta Jesús Creo, de la empresa Coregal, que se encarga de proporcionar el servicio en Boiro. Reconoce que el verano siempre ha sido una época de mucho movimiento porque la gente hace limpieza, pero que este año el largo encierro provocó que muchos vecinos «aprovecharan para deshacerse de lo que ya no les valía».

Zonas turísticas

En la misma tesitura están en Porto do Son, donde el concejal de Medio Ambiente, Manel Deán, confirma que no han parado de trabajar sacando enseres de las calles. «Además, aquí hay muchos pisos turísticos o segundas viviendas, y estos meses la gente los prepara para el verano y tira muchas cosas».

El servicio que se presta en los concellos de la mancomunidad Serra do Barbanza también se ha visto sobrepasado por la gran cantidad de citas. «El efecto llamada nos retrasa muchísimo, porque mucha gente ve que un vecino dejó una electrodoméstico para recoger y, sin avisar, apila al lado todos sus enseres», apunta Luis Fernández.

En estos casos, se da cuenta de todo a las policías locales, que reconocen que resulta muy difícil identificar a los infractores: «En el 98 % de los casos no se encuentra al propietario de los muebles, aunque hay un porcentaje mínimo que sí».

 

«Estas semanas foi un escándalo, todos os días había cousas tiradas na rúa»

La alcaldesa muradana es consciente del grave problema que se ha generado en el municipio después de que se levantara el estado de alarma, porque muchos vecinos aprovecharon para hacer limpieza y dejar abandonados en las calles muebles, electrodomésticos y todo tipo de enseres. «Estas semanas foi un escándalo, todos os días había cousas tiradas na rúa», denuncia Inés Monteagudo, que critica el incivismo de muchos residentes y la mala imagen que se da del concello.

Recuerda que desde la Policía Local se está intentado identificar a las personas que realizan estas prácticas y que se exponen a multas importantes, «pero é moi difícil identificalas ou que os veciños os denuncien. Nós incluso publicamos nas nosas redes sociais algunhas fotos de estes vertedoiros ilegais, e ás veces chamou alguén para dar algunha pista, pero moi poucas veces».

La regidora considera que, en situaciones como esta, en la que se han duplicado el volumen de enseres, la empresa que presta el servicio en la mancomunidad Serra do Barbanza debería ampliar los días de recogida.

LOS DATOS

600 a 3.000 €: Sanciones

Las personas que abandonan enseres en las calles se exponen a cuantiosas multas, dependiendo del material abandonado y del lugar elegido para depositarlo.

48 %: Incremento

Si normalmente durante los meses de verano la recogida de estos materiales se suele incrementar sobre un 20 % con respecto al resto del año, en el último mes se duplicó.

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