El Museo do Gravado se convierte en el refugio de la memoria de Rosa García

Ana Lorenzo Fernández
A. Lorenzo RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

Con la inauguración de la exposición «Relatos do habitado», el centro ribeirense inicia los actos de celebración de sus bodas de plata

11 ene 2026 . Actualizado a las 18:32 h.

Mirar, admirar y reflexionar. Esos son los tres pasos que invita a dar la artista Rosa García en la exposición Relatos do habitado que ya está colgada en las paredes del Museo do Gravado de Artes, y que se convierte en la primera actividad de la amplia programación que se ha diseñado para conmemorar los primeros 25 años de vida del centro ribeirense. El director de las instalaciones, Xoán Pastor Rodríguez, fue el encargado de abrir el turno de intervenciones, explicando que la creadora busca con esta muestra que el espectador abra su mente y piense en lo que significa el espacio como lugar para habitar, deshabitar o cohabitar.

 Así, la exposición —que esta compuesta por un total de 37 obras— se divide en tres series, empezando por Impares, donde se habla de «facer un refuxio da nada, lograr un construto para a pertenza»; mientras que en Domus Domina se hace hincapié en la relación entre la mujer y la casa; y en Bosques e Mareas «lévanos á reflexión sobre a memoria, sobre o tempo, sobre a inestabilidade e sobre o espazo convertido en paisaxe», especificó Rodríguez, que destacó la gran originalidad formal y conceptual de Rosa García.

 También aplaudió esta forma de crear la responsable de Cultura de la Deputación, Natividade González, que aprovechó para felicitar a la artista por unas obras que hablan «de movemento, de tránsito e de transformación constante. O espazo constrúese pola mirada, polo uso, pola memoria, e tamén polo abandono». Insistió en la capacidad para hacer reflexionar que tiene esta exposición, que demuestra el gran talento que existe en Galicia, y que siempre apoyan desde la institución provincial. «Entendemos a cultura como un dereito e como unha ferramenta estratéxica para a cohesión social, o equilibrio territorial e a igualdade de oportunidades no acceso aos bens culturais», recordó para luego agradecer al Museo do Gravado por convertirse en un gran compañero de viaje para lograr estos objetivos. Al mismo tiempo, felicitó a los responsables del centro ribeirense por sus bodas de plata, una enhorabuena a la que también se sumó el delegado territorial de la Xunta en A Coruña, Severino Álvarez.

 Recuerdos de la infancia

Tras las palabras de Rosa García, quien habló sobre el proceso de creación de las obras y su objetivo, tomó la palabra la alcaldesa de Ribeira y presidenta de la Fundación Museo de Artes do Gravado, María Sampedro, que fue la encargada de clausurar la cita. La regidora volvió a insistir en que la muestra invita al espectador a reflexionar en el espacio como lugar de refugio y memoria. «Penso que isto se pode exemplificar se rememoramos a nosa infancia, unha etapa que tamén nos define como persoas. Á nosa memoria virán imaxes de lugares que eran calma, alegría ou aventura».

La artista viguesa Rosa García es una vieja conocida en el Museo do Gravado de Artes, puesto que en los dos últimos años recibió un Premio Atlante por sus creaciones. Estos galardones se unen a una larga lista de reconocimientos recibidos tanto a nivel de toda España como de Europa. Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona, actualmente compagina su trabajo como docente en la Escola de Artes e Oficios de Vigo, con su participación en el grupo Musaraña del Museo Nacional Thyssen Bornemisza.

Dos ambiciosos proyectos sobre Quesada y Lodeiro

La exposición de Rosa García solamente es el punto de partida de un ambicioso programa de actividades que se desarrollarán a lo largo de este 2026 para celebrar las bodas de plata del centro de arte ribeirense. Como adelantó el director de las instalaciones, Xoán Pastor Rodríguez, entre los proyectos más destacados que se podrán contemplar a lo largo de este ejercicio son sendas muestras con obras inéditas o poco conocidas de dos figuras muy importantes de la cultura gráfica de Galicia: Xaime Quesada y Manuel Lodeiro.