Gonzalo López Castro: «La odontología ya no consiste solo en coger el bisturí y realizar bien una técnica»
BARBANZA
El director del simposio de A Pobra destaca el papel de la planificación digital y la IA
06 jun 2026 . Actualizado a las 19:19 h.Gonzalo López Castro (Palas de Rei, 1970) dirige el Atlantic Dental Institute y es profesor asociado de la Facultade de Medicina e Odontoloxía de la Universidade de Santiago. El especialista, referente en implantología y periodoncia, impulsa este fin de semana la vigésima edición del Simposio Odontológico de A Pobra, una cita que reúne a un centenar de profesionales de distintos puntos de España y Portugal para abordar el impacto de la digitalización, la inteligencia artificial y las nuevas técnicas regenerativas en la práctica clínica.
—El simposio de A Pobra alcanza ya su vigésima edición. ¿Cuál ha sido la clave para consolidarlo como una cita de referencia para los odontólogos?
—La clave fundamental siempre ha sido apostar por el nivel de los ponentes. Hoy existe una gran oferta de cursos, seminarios y congresos, pero si la calidad científica no es buena, la gente acaba cansándose. Además, siempre hemos buscado que quien acude al simposio pueda aplicar en su consulta, desde el lunes siguiente, parte de lo aprendido durante el fin de semana. Hace veinte años tampoco fue sencillo convencer a patrocinadores y colaboradores de que un encuentro de este nivel podía celebrarse en A Pobra. Con el tiempo hemos conseguido consolidar una identidad propia y adaptarnos a las nuevas necesidades tecnológicas que exige la profesión.
—Este año se incorpora Straumann como nuevo socio patrocinador. ¿Qué supone esta colaboración?
—Es una incorporación muy importante. Estamos hablando de una compañía con setenta años de trayectoria, pionera en implantología y con una apuesta histórica por la formación, la investigación y la evidencia científica. Además, compartimos una filosofía muy similar. Nosotros siempre hemos defendido que cualquier avance debe estar respaldado científicamente y Straumann mantiene esa misma línea. Su llegada aporta nuevos ponentes, nuevos líderes de opinión y nuevas posibilidades de crecimiento para el simposio. Hemos generado una sinergia muy positiva entre la filosofía del evento y la de la compañía.
—Ha hablado de una «visión integradora de la odontología contemporánea». ¿Qué significa exactamente ese concepto?
—Significa integrar la comunicación con el paciente, la planificación digital y el conocimiento biológico. Antes el profesional analizaba el problema y decidía el tratamiento. Hoy el paciente participa mucho más en todo el proceso. Disponemos de herramientas como la fotografía, el vídeo, el escaneado intraoral o las imágenes tridimensionales que nos permiten diseñar virtualmente la sonrisa y mostrar al paciente hasta dónde podemos llegar. Eso facilita la comprensión del tratamiento y ayuda a alinear expectativas. Además, podemos fabricar un mock-up mediante impresión 3D, una reproducción física de lo que se pretende conseguir, para que el paciente pueda verlo y probarlo antes de iniciar el tratamiento. Todo ello mejora enormemente la comunicación y la toma de decisiones.
—El programa incluye a especialistas internacionales como Giulio Rasperini. ¿Qué aporta una figura de este nivel?
—Desde el inicio del simposio hemos mantenido una estructura con dos ponentes nacionales y uno internacional. Ese ponente internacional es la guinda del programa. Este año Vicente Berbís abordará el diseño digital de la sonrisa y la relación con el paciente. Margarita Vázquez explicará cómo trasladar esa planificación al diagnóstico, la cirugía y el diseño protésico. Y Giulio Rasperini mostrará cómo materializar todo eso mediante las técnicas más avanzadas de regeneración periodontal y periimplantaria. Estamos hablando de una referencia mundial, con una trayectoria extraordinaria.
—Si tuviera que resumir en una sola idea lo que deberían llevarse los asistentes de esta edición, ¿cuál sería?
—Que la odontología ya no consiste solo en coger el bisturí y hacer bien una técnica. Hoy debemos estudiar primero al paciente virtual. Esto nos permite que los tratamientos sean mucho más predecibles y reduce considerablemente las incertidumbres.
—¿Cómo imagina el futuro del simposio y de la formación odontológica?
—La tendencia es cada vez más práctica e interactiva. Las conferencias siguen siendo importantes, pero buena parte del contenido teórico puede consultarse hoy a través de medios audiovisuales. Lo que realmente buscan los profesionales es participar, practicar y llevarse conocimientos aplicables a su trabajo diario. Por eso creo que veremos formatos con conferencias más breves y más talleres prácticos, donde los asistentes puedan trabajar directamente sobre modelos o casos clínicos.