Boviño pone el broche con una cata de diez bodegas y la promoción de la IXP Barbanza e Iria
BARBANZA
El promotor, Suso Santamaría resaltó la apuesta de la iniciativa por favorecer la conservación del paisaje vitivinícola
09 ago 2026 . Actualizado a las 16:35 h.Una cata monumental, con 32 elaboraciones de una decena de bodegas, puso el broche en el pazo de Goiáns a una rutilante edición del Boviño Wine Fest. En una jornada de puertas abiertas, el numeroso público participante pudo degustar variedades de Vinhos do Mare, Terras Mancas, Adega Cancelada, A Man de Prado, Pagos de Brigante, Castrobrey, Iria Otero, Entre os Ríos, Cazapitas y Rilo.
Ni siquiera el inoportuno aguacero caído en el momento clave, cuando en los jardines de Goiáns los asistentes se disponían a maridar los vinos con los mejillones en escabeche del chef Miguel Mosteiro, ensombreció la cita.
Desde los integrantes de La Banda de Balbina que se disponían a amenizar el encuentro hasta la organización y el público colaboraron en el desmontaje de los elementos exteriores para trasladarlos al interior del pazo. Fue allí donde tuvo lugar la cata, una en cada peldaño de la torre.
Sin masificaciones
El gran éxito del Boviño Wine Fest, que agotó las entradas a los pocos días de ponerse a la venta, podría invitar a pensar en una futura edición con más plazas. No es el objetivo de su promotor, el empresario Suso Santamaría, quien rechaza una cita masificada y apuesta por «unhas sesións pequenas, sostibles e con experiencias para desfutar».
La jornada incluyó una clase magistral a cargo del director enológico del Boviño Wine Fest, Juanjo Figueroa Treus, quien habló sobre la importancia y el impacto de las bodegas en el territorio barbanzano.
Y es que más allá de divulgar la cultura del vino y de sus distintas elaboraciones, Suso Santamaría subrayaba que la jornada de ayer busca promocionar la IXP Barbanza e Iria y, especialmente, favorecer la conservación del paisaje vitivinícola de la comarca.
Santamaría se refirió a la «rendabilidade emocional das vides» y a la necesidad de conseguir que «non se arranxen cepas». El promotor del Boviño aseguró que las vides son un patrimonio y expresó su confianza en que, a medio plazo, el número de pequeñas bodegas de la IXP Barbanza e Iria sume nuevos miembros.