El acusado de matar a su padre en Muros reconoció los hechos: «Acabé con él»

Marta Gómez Regenjo
M. Gómez RIBEIRA / LA VOZ

MUROS

Antonio Mayo (primero por la izquierda), cabizbajo en el inicio del juicio en la Audiencia Provincial de A Coruña.
Antonio Mayo (primero por la izquierda), cabizbajo en el inicio del juicio en la Audiencia Provincial de A Coruña. Moncho Fuentes | EFE

Antonio Mayo alegó en el juicio que comenzó este lunes en la Audiencia Provincial de A Coruña que se defendió de una agresión previa

11 may 2026 . Actualizado a las 21:20 h.

Este lunes comenzó en la sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña el juicio por un crimen que hace tres años sacudió la tranquila localidad de Esteiro, en Muros. En el banquillo se sienta Antonio Mayo, acusado de acabar a hachazos con la vida de su padre, José Manuel Mayo, en la noche del 21 al 22 de abril del 2023. Él fue el primero en declarar en la vista y admitió los hechos: «Acabé con él».

El acusado respondió a las preguntas formuladas tanto por su defensa como por la Fiscalía y la acusación particular, representada por el abogado Luciano Prado del Río. En su declaración, reconoció que el hacha con la que se cometió el crimen era suya, y de hecho, es la misma que aparece en vídeos amenazantes difundidos por Antonio Mayo a través de internet antes del crimen. Testificó también que tiró el arma al mar en una bolsa junto con una maza —ambas fueron recuperadas posteriormente por la Guardia Civil—, pero dijo no recordar demasiado lo que ocurrió la noche en la que presuntamente acabó con la vida de su padre.

Para defenderse

Sí recordaba haber discutido con su progenitor y que, en un momento dado, este le acuchilló en la cara. Ahí comenzó una pelea que acabó de la peor manera posible: «Acabé con él», repitió. Dijo que tenía el hacha a mano y la cogió para defenderse, aunque sostuvo que no recuerda los detalles porque «estaba muy colocado». Aseguró que se había tomado una importante cantidad de ansiolíticos y que no se acuerda de casi nada de lo que ocurrió aquella noche. Sostuvo también que en aquel momento no era consciente de lo que pasaba.

La acusación particular no se cree la versión del joven y señala que las pruebas periciales serán determinantes para desmontar su relato: «Sabía lo que hacía y quería hacerlo», sostiene el abogado, que calificó como muy vaga la declaración de Mayo en la primera sesión del juicio.

Por contra, la defensa, tal y como recoge EFE, insiste en pedir la absolución al señalar que concurren las eximentes completas de legítima defensa y de no encontrarse el acusado en uso de sus capacidades cognitivas y volitivas: «Esto no se trata de negar una muerte, sino de determinar cómo ocurrió, por qué ocurrió y en qué estado se encontraba el acusado», que a juicio de su letrado «es inimputable».

Por su parte, tanto la acusación particular como la Fiscalía solicitan una pena de 23 años de cárcel por un asesinato con alevosía y el agravante de parentesco, ya que, insisten, José Manuel Mayo fue agredido «de forma súbita e inesperada» y no tuvo oportunidad de defenderse ante «lo inesperado, violento y sorpresivo del ataque», tal y como recoge el escrito de acusación.

Declaración de testigos

Quedan todavía por delante varias jornadas de juicio. Este lunes se procedió a la elección del jurado popular que tendrá que determinar la culpabilidad o no de Antonio Mayo. Tras la declaración del acusado, está previsto que este martes aporten su testimonio diversas personas del entorno de víctima y procesado. En las próximas sesiones desfilarán por la sección segunda de la Audiencia Provincial de A Coruña vecinos y familiares que tratarán de arrojar luz sobre cómo era la relación entre padre e hijo, que, según el relato del joven, no era buena y mantenían continuas discusiones, incluso con agresiones físicas.

Asimismo, a lo largo de la semana declararán los agentes de la Guardia Civil que acudieron a la vivienda donde ocurrieron los hechos tras la llamada que el propio Antonio Mayo realizó al 112 asegurando en ese momento que unos desconocidos habían entrado en su casa y matado a su padre. También están citados en el juicio, que se prolongará hasta el viernes, una decena de peritos.

Las pruebas periciales serán importantes para determinar el estado mental del acusado y si tenía alteradas sus capacidades cognitivas en el momento en el que golpeó al menos en siete ocasiones a su padre en la cabeza con un hacha, causándole lesiones craneales que provocaron su muerte prácticamente en el acto.