La acusación particular eleva a 25 años la petición de pena para el presunto parricida de Muros
MUROS
Este lunes se celebró la última sesión del juicio y el jurado se reunirá mañana para la deliberación
18 may 2026 . Actualizado a las 17:41 h.Tal y como estaba previsto, este lunes se celebró la última sesión del juicio que comenzó la semana pasada por la muerte de José Manuel Mayo a manos, presuntamente, de su hijo, Antonio Mayo. Tras la declaración de los últimos testigos citados y la exhibición de varios vídeos, las partes emitieron sus informes de conclusiones, en los que la novedad está en la petición de pena de la acusación particular. Luciano Prado del Río, representante de la familia de la víctima, modificó su escrito inicial elevando a 25 años la condena, la máxima por un asesinato con el agravante de parentesco. Por su parte, el Ministerio Fiscal mantiene la solicitud inicial de 23 años, mientras que la defensa pide la eximente completa alegando que el acusado es inimputable y además actuó en defensa propia -declaró que su padre lo había atacado primero con un cuchillo- o, en todo caso, que se le condene a una pena menor a diez años por homicidio.
Será un jurado popular el que tendrá que determinar la responsabilidad de Mayo en la muerte de su padre. Este martes por la mañana el magistrado de la Audiencia Provincial de A Coruña les entregará el objeto del veredicto y a partir de ese momento comenzará la deliberación.
En cuando a la última jornada del juicio por el crimen que se perpetró en Muros hace tres años, quedaban por testificar dos psiquiatras del hospital Clínico que atendieron a Antonio Mayo el día de los hechos y que declararon que el acusado estaba en plenas facultades, que «era consciente de lo que hacía y por qué lo hacía» y que no estaba bajo los efectos de sustancias que alterasen sus capacidades. Preguntados por la «inteligencia límite» del procesado, indicaron que no es una disfunción ni una discapacidad que le impida distinguir el bien del mal, y añadieron que no detectaron en él «una preocupación con los hechos sucedidos».
Durante la sesión, el jurado también pudo visualizar dos vídeos que el acusado había colgado en internet antes del crimen en los que aparece amenazante con un machete y con una pistola, así como las imágenes de la recuperación del arma del crimen en aguas del puerto de Muros por parte de los buzos de la Guardia Civil.
Impasible
Para concluir, las partes emitieron su informe definitivo, en el que la acusación representada por Luciano Prado del Río incrementa su petición de condena al máximo que permite el Código Penal. El letrado destacó la frialdad de Antonio Mayo, ya no solo tras el crimen, sino también durante todo el juicio, en el que se mostró impasible incluso ante imágenes tan duras como las del cadáver de su padre. Insistió además Prado del Río en que el acusado estaba en plenas facultades mentales cuando acabó con la vida de José Manuel Mayo: «No hay nada que acredite que tenía algún tipo de afección y los análisis que le hicieron dieron negativo en drogas». Sostiene que el padre no tuvo oportunidad de defenderse ante el ataque de su hijo: «No hay nada más cruel y frío que este crimen. Merece una condena lo más firme posible», sostuvo Luciano Prado, para pedir una pena de 25 años de cárcel.
La Fiscalía también entiende que fue «una ejecución» que respondía a un plan predeterminado y mantiene la solicitud de 23 años de prisión.