Noia vuelve a tener un alcalde socialista con Francisco Pérez, tras la moción de censura apoyada por un exedil del PP
NOIA
Logró los apoyos de Marea, BNG y el concejal no adscrito. «Hoxe non é un día de celebración, é un día de responsabilidade», proclamó. Es la segunda operación de este tipo en Galicia tras el nuevo criterio del Tribunal Constitucional. Mañana habrá otra moción de censura en Touro
11 ago 2025 . Actualizado a las 20:58 h.Como cabía esperar, mucho antes de la hora fijada para el inicio del pleno de moción de censura en Noia, decenas de vecinos se agolpaban a las puertas del salón noble para ver en primera fila el más que previsible cambio de alcalde. Todo se desarrolló según lo previsto y el PSOE vuelve a tener el bastón de mando que había perdido hace casi diez años en otra moción de censura, gracias al apoyo de la Marea, el BNG y el edil no adscrito, Luis Alamancos, miembro del PP hasta el pasado septiembre.
Es la segunda moción de censura que fructifica en Galicia con la nueva doctrina del Tribunal Constitucional, que habilita a los ediles díscolos a apoyar estos movimientos y, en la práctica, deja en papel mojado el pacto antitransfuguismo. El caso anterior fue en Forcarei; entonces favoreció al PP. Tras estas dos llegarán otras en Touro y Fisterra. La política gallega está ahora en vilo con nuevos movimientos.
No había razones para sospechar que en Novia (con 14.000 habitantes) podría darse la sorpresa y, efectivamente, no la hubo. El socialista Francisco Pérez fue investido alcalde en un pleno largo. El PSOE gobernará en Noia hasta el final del mandato en un ejecutivo en minoría con la Marea; apenas 6 ediles de 17.
El socialista Francisco Pérez fue investido alcalde en un pleno largo, en el que tomaron la palabra los portavoces de todos los grupos, empezando por el candidato a mandatario. Ahondó en las razones que motivaron la moción de censura, desde la falta de desarrollo de sueldo industrial y de apoyo a los sectores económicos estratégicos a las carencias en servicios esenciales, las inversiones mal ejecutadas, sin finalizar o inutilizadas y el abuso de los contratos menores. «A culpa da moción de censura ten nome, o seu, señor Freire, por non saber xestionar nin consensuar nin resolver problemas, por non actuar como un líder», remató.

Tomó el relevo el ya exalcalde, el popular Santiago Freire, quien defendió la gestión realizada durante sus años de gobierno con el apoyo de los independientes del NOIA. Habló de la situación de solvencia de las arcas municipales y de las inversiones logradas en estos años: «Ímonos coa cabeza moi alta e orgullosos da nosa xestión». Reiteró que la moción de censura «responde exclusivamente a unha cuestión dun concelleiro que traizoou a confianza que o noso grupo depositou nel» y agradeció su trabajo a sus socios de gobierno desde el 2016.
Uno de los discursos más esperados era el del díscolo Luis Alamancos, que fue directo al grano: «Quero dar as grazas a Santiago Freire por ensinarme da forma máis clara como non se debe facer política». Sabedor de que el PP le señala a él como responsable de la moción de censura, recalcó que «aquí hai tres grupos políticos e nove concelleiros que firmaron a moción de censura, non é só Luis Alamancos».
El portavoz del BNG, Ricardo Suárez, fue muy duro con el ejecutivo saliente: «Calquera alternativa é mellor a que sigan vostedes no seu cargo. En dez anos deixan a Noia máis abandonada, máis sucia e máis decadente que recordo». Y avisó al PSOE: «Se non cumpre o acordado, se as cousas non cambian, vai ter ao BNG esixindo e controlando a xestión do seu goberno».
Manuel Seijas, líder de la Marea Cidadá, que pasará a integrarse en el nuevo ejecutivo local, fue el más vehemente y se mostró convencido de que la moción de censura marcará «un punto de inflexión co que Noia terá un cambio de rumbo que mellorará a vida dos noieses». Asumió que quedan por delante dos años muy complicados y prometió trabajo y compromiso, y lanzó un mensaje de esperanza: «Noia pode ser un gran pobo».
José Pérez, portavoz del NOIA, asumió deportivamente su salida del gobierno: «O NOIA vai estar nunha posición diferente, pero non menos importante». Comprometió una oposición constructiva y añadió: «Isto non é unha despedida, ao contrario, fainos máis fortes. Cremos que esta decisión é un erro, o tempo dirá».
El PP, a un paso de recuperar hoy la alcaldía de Touro
Jesús Reboredo tiene todas las papeletas para convertirse este mediodía en el nuevo alcalde del municipio coruñés de Touro (3.387 habitantes) por el Partido Popular tras encabezar una moción de censura para sustituir a Roberto Castro, regidor del Movemento Veciñal de Touro que perdió el apoyo de uno de sus concejales, Darío Rey, que hoy aportará el único voto necesario para que la moción de censura sea un éxito.
El relevo en la alcaldía de Touro es posible tras la reciente sentencia del Tribunal Constitucional que eliminó la prohibición de que el edil de un partido de gobierno pueda propiciar su caída. El PP podrá así recuperar el bastón de mando que perdió en el 2023, cuando Jesús Reboredo encabezó por vez primera la candidatura de los populares después de que el histórico alcalde, Ignacio Codesido, decidiese no optar a la reelección.
La radiografía política de Touro permite al PP la moción de censura con un solo voto extra, ya que el actual gobierno de esta agrupación independiente lo forma Roberto Castro con dos ediles, frente a los cinco del Partido Popular. BNG, Partido Galego (PG) y Darío Rey, ahora edil no adscrito, suman las tres actas restantes.
La moción de censura culminará un desencuentro político entre el alcalde, Roberto Castro, y el resto de partidos, aunque BNG y PG le dieron su voto en la sesión de investidura para que el PP no pudiese alcanzar el gobierno en calidad de lista más votada. Los dos años de este mandato han evidenciado la falta de apoyos del gobierno en minoría, que debe gestionar Touro con un presupuesto prorrogado desde el 2022.
El proyecto para reanudar la actividad en la mina de Touro y las diferentes posiciones políticas al respecto han condicionado la vida política de este municipio en los últimos años. También ahora, ya que Darío Rey vincula su apoyo a la moción de censura a que él mismo presida una comisión que se pronuncie de forma vinculante sobre todo lo que tenga que ver con la mina.