Búsqueda desesperada de un hogar para Salem, el gato de la narcocasa incendiada en Ribeira

María Xosé Blanco Giráldez
m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

RIBEIRA

MARCOS CREO

Tras una adopción fallida, en unos días tiene que abandonar la vivienda de acogida

28 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El pasado mes de junio, cuando un incendio destruyó la narcocasa de la calle Romero Ortiz ribeirense, Salem se quedó sin techo. El gato consiguió escapar de las llamas y fue rescatado tras quedarse colgado de unos cables de la fachada del inmueble. Tenía los bigotes quemados y presentaba heridas en las almohadillas de las patas. Los Olvidados de la Perrera de Ribeira, la protectora que se hizo cargo del animal, busca desesperadamente un hogar para el felino.

Nada más producirse el incendio y el posterior rescate de Salem, una vecina de Palmeira, colaboradora habitual de la entidad, se brindó a acogerlo en su vivienda, a la espera de que apareciera alguien interesado en adoptarlo. La triste historia del gato traspasó las fronteras de Barbanza y desde el entorno de Santiago se brindaron a proporcionarle un hogar. Pero el proceso de adopción acabó truncándose y el felino regresó a la casa de acogida.

Desde entonces, Los Olvidados de la Perrera de Ribeira busca una familia de adopción para el animal, un proceso que se ha intensificado en estos últimos días: «A persoa que o ten non pode seguir facéndose cargo del», explicaron desde la protectora. Como solución temporal, la entidad le encontró una casa en A Coruña, que se ha convertido en improvisado refugio para una veintena de felinos, pero también esta posibilidad acabó fallando: «Iamos levalo o fin de semana, pero xusto nos avisaron de que ese inmoble acaba de ser vendido, polo que xa non pode seguir funcionando como refuxio», señaló María del Carmen Campaña, responsable de la protectora.

La calle, última opción

El tiempo se agota para Salem, que deberá abandonar la casa de acogida en la que está en cuestión de días: «Unha das opcións que barallamos é soltalo, pero cremos que estaba afeito a vivir na narcocasa, polo que pensamos que non vai ser boa idea. Ademais, sospeitamos que tivo unha vida difícil e pensamos que merece unha segunda oportunidade». Campaña reconoce que no es fácil encontrar un hogar para un gato adulto, pero está dispuesta a seguir intentándolo: «Non queremos que o animal quede na rúa, nin este nin ningún».

Este no es el único felino para el que Los Olvidados de la Perrera de Ribeira busca familia adoptiva. Junto a Salem viven Katia, que tiene seis meses, y Panda, de cuatro, y también para ellos es prioritario encontrar un hogar. «Teñen que saír nuns días da casas de Palmeira na que están os tres acollidos e non temos onde metelos, porque todas as persoas que colaboran con nós están a tope», apuntó Carmen Campaña.

Desde hace meses, las protectoras de la comarca están desbordadas debido al abandono masivo de felinos. Las condiciones que se imponen, entre las que figuran castración, vacunación e instalación de chip, dificultan las adopciones.