«Si el medicamento llega al medio ambiente, el microbio puede acostumbrarse a él»

Antón Lestón Lago
antón lestón CARBALLO / LA VOZ

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Sigre recogió más de 5.000 toneladas de residuos farmacéuticos en el 2024

17 feb 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La filosofía para un futuro mejor basada en la sostenibilidad, la reducción de desperdicios o el reciclaje, alcanza todo tipo de sectores. También el farmacéutico. Así lo refleja el punto sigre, presente en las boticas de todo el país y en el que se deben depositar los medicamentos caducados, los que no se necesiten, las cajas de cartón o los envases de plástico. Miguel Vega es el director general de esta entidad sin ánimo de lucro.

—¿Cómo nació Sigre?

—Nace en el 2001, como consecuencia en España de la ley 11/97 de envases y residuos de envases que estableció la recogida selectiva para los envases que se generan en los hogares. Esa ley recogió además por primera vez el concepto de responsabilidad del productor, que propició que las productoras de estos envases fuesen los responsables de luego recogerlos para darles el tratamiento adecuado. En el sector farmacéutico se optó por esta opción, poniendo un punto accesible a la población para depositar todos los residuos de este tipo, que antes se ponían en la misma bolsa que otros, lo que hacía muy difícil recuperar los materiales.

—Este proceso de reciclaje evita riesgos para la salud de los consumidores.

—Sí, por supuesto. En primer lugar, garantiza que estos residuos no van a acabar contaminando al medio ambiente. Y el medio ambiente y la salud de las personas están muy relacionados. En el caso de la resistencia a los antibióticos debido a ‘‘supermicrobios'', una de las amenazas para la salud a nivel mundial, uno de los elementos que puede contribuir a la generación de resistencias es la presencia de estas sustancias en el medio ambiente. Porque así los microbios se acostumbran a estos antibióticos y después, cuando nos los tomamos, no son eficaces. Por eso es tan importante depositar el medicamento o los envases con restos en el lugar adecuado.

—¿Cómo sigue el proceso tras llenarse el punto Sigre?

—La empresa encargada de abastecer a cada farmacia aprovecha el viaje y se lleva esos residuos. Desde ahí, un gestor los lleva a una planta de clasificación, donde se separan por materiales: papel, cartón, vidrio, metales... Con los restos de medicamentos se genera un combustible para incinerarlos con recuperación de energía. De esta manera se aprovecha al máximo en cuanto a la economía circular.

—¿Es muy importante revisar el botiquín del hogar cada cierto tiempo?

—Mucho. En primer lugar debemos evitar la acumulación innecesaria de medicamentos, que puede ser una fuente de accidentes tanto para niños, mascotas como adultos. Además es una buena práctica para detectar los que están caducados y poder llevarlos al punto Sigre para que reciba el correcto tratamiento medioambiental. Debemos concienciarnos que el uso responsable no termina cuando tomamos el medicamento según las instrucciones médicas.

—¿Hay lugares mejores que otros para guardar el botiquín en casa?

—Sí, aunque en muchos hogares se hace mal. Se deben evitar lugares húmedos, como el cuarto de baño o la cocina. Debe ser un sitio seco y fresco en el que escape de la exposición directa a la luz, como una habitación. Y, por supuesto, alejarlos del alcance de los niños o las mascotas.

—¿Tienen ya datos del 2024?

—Aún estamos pendientes de cerrar la cifra definitiva, pero sí vamos a superar las 5.000 toneladas de envases y medicamentos recuperados. Lo que supone un incremento superior al 5% con respecto del año anterior. Refleja que la población está cada vez más concienciada.