Cae una de las cruces del gótico mariñeiro de A Atalaia de Laxe, iglesia con la catalogación BIC

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

LAXE

Parte de esta cruz de la imagen se vino al suelo
Parte de esta cruz de la imagen se vino al suelo BASILIO BELLO

Además, el cruceiro de principios del siglo XVIII y situado en uno de los anexos del templo presenta una enorme grieta

25 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Una de las dos cruces que coronan la iglesia de Santa María da Atalaia de Laxe cayó al suelo en la madrugada de este sábado, según confirmó el párroco laxense, Juan José Bermúdez. El sacerdote explica que se encontró por la mañana con el elemento patrimonial tirado, cuando acudía a oficiar misa. Es una cruz que, como el resto del templo, data del siglo XV. La iglesia es, sin duda, el gran referente del gótico mariñeiro de la Costa da Morte, y desde el pasado mes de febrero tiene la catalogación de Bien de Interés Cultural (BIC).

El elemento en cuestión se situaba en lo más alto de la iglesia, junto al pararrayos, entre el tejado de la nave central y la sacristía: «Recogí la cruz del suelo y notifiqué lo ocurrido al departamento de patrimonio de la diócesis para que, a la mayor brevedad posible, se lleve a cabo el proyecto de restauración», indicó Juan José Bermúdez. El cura apuntó que no era capaz de precisar los motivos de este percance, aunque sospecha que no guarda relación alguna con las obras del dragado que se llevan a cabo en el puerto, en las proximidades de este emblemático recinto litúrgico bergantiñán.

En los últimos días ha surgido precisamente la polémica sobre las voladuras que se acometen en las proximidades del muelle, actuaciones que coordinan Portos de Galicia y la empresa concesionaria. Las miradas se centraron en un cruceiro situado en uno de los laterales del complejo. Sufre una enorme grieta que, según vecinos y fieles, es consecuencia directa de las vibraciones que producen las voladuras, una versión que el párroco laxense no avala. Y argumentó su versión: «Creo que lo del cruceiro no tiene nada que ver con las voladuras. Justo antes de comenzar los trabajos de dragado, la empresa que acomete las obras contrató los servicios de otra empresa para que realizara un estudio sobre la situación de los principales elementos arquitectónicos y patrimoniales más próximos al puerto. Se hicieron fotografías y esa misma grieta ya figuraba antes de empezar con el dragado», razonó el párroco. Por su parte, Xosé María Lema, experto estudioso de la iglesia de Santa María da Atalaia, dató el cruceiro dañado de comienzos del siglo XVIII. También preocupa la grieta junto al campanario, provocada supuestamente por un rayo en 1955, que acabó quemando un retablo barroco. Tal y como explicó el sacerdote, esta grieta continúa sin estar restaurada.