El Corme cabalga por las altas esferas de la mano de Alejo

De los tres duelos decisivos de la jornada, solo los de O Cairo lograron materializar; el Cerqueda se quedó sin míster y con tres hombres menos


Carballo / La Voz

La vigésima jornada de la Liga da Costa podía ser determinante con tres duelos de alto voltaje: dos entre equipos de la zona alta (el Corme-Muxía y el Ponteceso-Baíñas) y, otro, entre conjuntos vecinos (el derbi Cerqueda-Buño). No obstante, la igualdad se impuso en la gran mayoría, siendo el Corme el único capaz de materializar: 2-0. Los otros dos encuentros terminaron como empezaron, con el marcador a cero. De este modo, la cabeza de la tabla se mantiene como hasta ahora, con el Mazaricos, que se impuso al Monte Louro por goleada (4-0), como líder, y con el Corme, el Muxía y el Ponteceso como segundo, tercero y cuarto clasificado, respectivamente.

Lo que se pudo ver en O Cairo fue un partido en el que los visitantes dominaron a placer en el primer tiempo. Apenas dejaron jugar a los locales, obligándolos, más bien, a trabajar en tareas defensivas, donde estuvieron brillantes. Suso paró un disparo de Congui; un defensa sacó entre los palos un misil de Nogueira y Michael tuvo otra ocasión de córner. Pecaron de falta de puntería, ahí estuvo la diferencia entre unos y otros.

Tras la reanudación, los de Adrián Lema siguieron teniendo el peso del choque, hasta que llegó el 1 a 0 en las botas de Alejo. El meta Hugo despejó mal y el pichichi cormelán aprovechó el rechace a puerta vacía. Ese gol sentó muy mal en el cuadro visitante que, desde ese momento, perdió el control del partido. El Corme tuvo la posesión del balón y creó ocasiones. Sin embargo, fue Alejo, nuevamente, el que sentenció en el minuto 81. Desde O Cairo ganaron, pero fueron muy humildes describiendo al rival: «Foi o mellor equipo que pasou polo noso campo no que vai de tempada», se atrevió a decir el míster, José Ángel Pérez. Las mismas alabanzas hay que brindarle a Alejo, que es el máximo goleador de la Liga da Costa con 32 tantos, el doble de los que lleva el segundo pichichi, Pablo Muíño, del Baíñas.

Encuentro similar, pero sin goles, fue el disputado en O Pinguel entre el Ponteceso y el Baíñas. Tras una primera parte en la que las ocasiones fueron todas del equipo visitante, sobre todo en las botas de Pablo Muíño, precisamente, llegó una segunda en la que el conjunto de Mato empezó a funcionar mejor de cara a la portería con los cambios realizados. El jugador más destacado de la plantilla local en este sentido fue Charro, si bien en una visión general los verdaderos protagonistas por parte de ambos equipos fueron los arqueros, Brais y Paulo. El Baíñas cuenta ahora con un miembro más: Chavico.

Por último, dos equipos que no estuvieron a la altura de un derbi fueron el Cerqueda y el Buño (0-0). No por el resultado, sino por el juego. Ambos estuvieron muy imprecisos en este sentido, haciéndolo poco vistoso. En el primer período, los locales tuvieron dos ocasiones muy claras. La primera, un pase filtrado de Diego a Molinos que este no definió y, la segunda, un lanzamiento de Diego que el meta Brais atajó muy bien. En el segundo, en cambio, les llegó el turno a los de Tito Pedreira, con sendos lanzamientos peligrosos de Borja y Yamouhamed.

Pero lo más destacado, sin duda alguna, fueron las hasta cuatro expulsiones por parte del Cerqueda. El equipo de Raúl Periscal se quedó con tres hombres menos en los minutos 55 (Abdessamad) y en el tiempo añadido (Diego y Martín Castro) por doble amonestación, y el míster fue expulsado una vez terminado el choque.

Según comentó este último, el 97% de las expulsiones fueron «por protestar», incluida la suya: «No meu caso, por non darlle a man ó colexiado ao considerar que non fixo unha boa actuación», dijo, a lo que añadió: «Só a de Abde está xustificada por facer dúas entradas».

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