La provincia de A Coruña a ritmo de jarana: 122 verbenas en tan solo siete días
A CORUÑA
El bum de formaciones como Panorama o París de Noia desata una competencia total entre parroquias, con presupuestos que incluso superan los 80.000 euros
15 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Los gallegos se sienten en una verbena como un ratón encima de un queso. Va en la sangre. Cuando asoma el verano, no hay parroquia que no celebre con música su patrón, su romería o sus ganas de jarana. Solo en esta semana se celebrarán 122 fiestas con su escenario y su público en la provincia de A Coruña. De Ortigueira a Cee, de Teo a Ferrol.
Esta comunidad se ha distinguido siempre por una vibrante tradición festiva, siendo el hogar de casi un centenar de las orquestas más grandes y renombradas, que cada verano se convierten en el alma de las fiestas. El fenómeno de las verbenas en es un espectáculo sin par, con más de 2.000 en 300 municipios, ofreciendo desde acrobacias y pirotecnia hasta megaescenarios y merchandising. Esta grandiosidad ha evolucionado de modestas agrupaciones musicales de los años 20 a complejas producciones que hoy rivalizan con los conciertos de artistas internacionales. El salto cualitativo en la producción de las verbenas refleja una historia de adaptación y evolución constante, uniendo a la comunidad en una celebración que trasciende generaciones.
La orquesta Panorama, fundada por Lito a finales de los 80, simboliza la transformación de las verbenas de Galicia. Inicialmente se asemejaba a las agrupaciones tradicionales, pero pronto incorporó elementos diferenciadores como bailarinas, pantallas y un despliegue lumínico impresionante, elevando el listón para los festejos locales. Esta evolución marcó el inicio de una competencia entre los pueblos por albergar la mejor orquesta cada verano, demostrando la importancia cultural y social de estas celebraciones.
No obstante, la financiación de estos eventos a menudo reposa en los esfuerzos comunitarios, con vecinos aportando de su propio bolsillo cantidades inimaginables para asegurar la presencia de orquestas de renombre. Panorama lidera el camino este año. Según el ránking de las mejores orquestas gallegas, en segundo lugar en cuanto a contratación y popularidad, está la París de Noia. Le siguen Los Satélites, el Combo Dominicano, Olympus, Cinema, La Fórmula, Panorama City, Capitol y Marbella.
Las principales, las que más atraen, como Panorama, París de Noia o Los Satélites cada vez actúan menos en la provincia. Su éxito traspasó fronteras y ahora sus actuaciones las disfrutan en distintas comunidades de la península y también de las islas. Todas las parroquias las quieren contratar, pero ahora resulta más difícil y caro.
Gran esfuerzo
Caro, porque son muchos los lugares de la provincia que quieren traer a las más valoradas. Un ejemplo es Morás, en Arteixo. Sus fiestas son de las primeras que se celebran en Galicia. Cuando llega junio, siempre se empeñan en reunir a Panorama y París de Noia. Para tal logro se juntan varios lugares, como o Uxes, Freáns. Su comisión de fiestas, meses antes, empieza a trabajar. El reto es alcanzar el caché de estas orquestas y siempre superan expectativas. «Hay familias que aportan más de 500 euros. Otras, mucho menos, pero lo importantes es ver cómo la gente se vuelca y esfuerza para tener la mejor fiesta del principio de verano en Galicia», dice Antonio Moure, de la comisión.
Una fiesta patronal se organiza calculadora en mano. Tres comisiones desgranan cuánto cuesta preparar una fiesta de estas características. Por un lado está la de la parroquia de Velouzás, en Paderne, que cuenta con un centenar de casas aproximadamente y celebra el patrón los días 6 y 7 de agosto. «Tenemos que eliminar un día porque era muy complicado llegar económicamente», dice Sonia Romay, la presidenta del colectivo. El año pasado les salió por unos 30.000 euros.
Por otro, están las de Crendes, en Abegondo: unas 200 casas y un presupuesto de unos 22.000 euros para la celebración los días 27, 28 y 29 de julio. Por último, en el barrio más populoso de Ferrol, Caranza, se dejaron el año pasado unos 85.000 euros en cuatro días de fiestas.