El hombre que acuchilló a un joven en A Coruña: «Lo apuñalé 12 veces y pido perdón»

alberto mahía A CORUÑA / LA VOZ

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El autor confeso del apuñalamiento, al fondo, junto a los otros tres acusados
El autor confeso del apuñalamiento, al fondo, junto a los otros tres acusados Marcos Míguez

El autor confeso de la agresión brutal a un hombre que le reprochó que gritaba a altas horas de la noche alegó en el juicio problemas psiquiátricos y de adicción

16 jun 2026 . Actualizado a las 15:40 h.

La brutal agresión quedó grabada en vídeo. Un vecino sacó su teléfono mientras suplicaba al agresor a gritos desde su ventana que dejase de apuñalar y patear a la víctima. Fue emitido en la sala ante los ojos de los acusados y las partes. Con esas imágenes, no hay excusa que valga y los procesados que se sentaron esta mañana en el banquillo de la Audiencia Provincial de A Coruña asumieron su culpa. El principal imputado, el que asestó hasta en 12 ocasiones una navaja en el cuerpo de la víctima, solo pudo reconocer los hechos y pedir perdón. La Fiscalía pide para él una condena de siete años y medio de cárcel por un delito de intento de asesinato y seis meses más por resistencia a la autoridad, pues cuando fue detenido se enfrentó a los agentes. Para los otros tres investigados por delitos de lesiones, el Ministerio Público solicita una pena de 4 años y medio.

Antes de empezar el juicio, los letrados de los acusados intentaron llegar a un acuerdo con las acusaciones. Propusieron abonar las indemnizaciones, algunos procesados ya lo habían hecho, a cambio de una reducción de pena. La fiscalía ofreció al autor de las puñaladas una condena de seis años y medio. No lo aceptó. Le pareció poca rebaja. Por tanto, el juicio se celebró pese a que sus tres amigos estaban dispuestos a negociar con la Fiscalía.

 

Todos reconocieron los hechos y estos se remontan a las 05.30 horas del 19 de abril de 2024 a la altura del número 17 de la calle Orzán. Los acusados habían estado en un pub una hora antes y cuando se fueron los empleados pusieron la verja para comenzar a limpiar. Luego empezaron a escuchar cómo aporreaban la reja insistentemente. Salieron y al primero que vieron fue al principal acusado, que les dijo que se había olvidado la cazadora dentro y quería recuperarla. 

La dueña del negocio le respondió que esas no eran las formas y que regresara al día siguiente a por la prenda. En ese momento apareció la víctima, que caminaba con una amiga por la calle. Conocía a la propietaria del pub y se acercó «para decirle a los arrestados que no gritasen ni armasen barullo». Uno de ellos comenzó a discutir con él, dándole una bofetada, los otros se sumaron. Apareció el principal acusado y le clavó en 12 ocasiones una navaja automática, con una hoja de 9,9 centímetros, en la zona abdominal, lumbar y glútea cuando se encontraba tirado en el suelo, sin ninguna capacidad de reacción. Cuando el autor confeso sacó la navaja, los demás procesados cesaron la agresión y se apartaron.

Durante el juicio, el autor confeso declaró que aquella noche «estábamos todos de fiesta y drogándonos», por lo que no recordaba «casi nada» de la reyerta. Eso sí, añadió que se reconocía en el vídeo que vio después». Luego apeló a su estado mental. Contó que está bajo tratamiento «crónico psiquiátrico desde los 18 años» y en el momento de los hechos «estaba pasando una mala temporada. Me drogaba todos los días, bebía, me metía cocaína a diario y fumaba porros. No era yo, consumía de todo». Por último, dijo: «Quería pedir perdón a la víctima y a mi familia». Los otros tres procesados declararon en la misma línea. Reconocieron haber consumido drogas y han mostrado arrepentimiento.

Por su parte, la víctima recordó que la agresión comenzó «con un forcejeo con uno de ellos». A continuación, según su relato, recibió «un golpe por la espalda» y cayó al suelo. «En el momento que me intento incorporar recibo una patada en la cara y a partir de ahí me quedo con gran conmoción, cierro los ojos, intento cubrirme de la mejor manera posible y recibo una lluvia de golpes», añadió. 

Otro héroe senegalés

Mañana declarará un joven senegalés que aquella noche fue testigo de los hechos y, pese a llevar una muleta, intentó frenar el brutal ataque. Pero lo tiraron. Cuando declaró semanas después de los hechos en el juzgado dejó a los presentes en la sala «desolados por la gran humanidad y sensibilidad del chico», según señalaron fuentes judiciales. Dijo cosas como que «nunca había visto algo tan horroroso», emocionándose por momentos y retirando la vista del vídeo. Su heroica actuación no acabó ahí. Cuando llegó la policía, ayudó a los agentes a buscar por la zona a los ahora acusados. Se subió a la patrulla y los identificó en la calle Torreiro.