Volver a la casa de los bisabuelos en Viós: «Reformar no rural é custoso, pero non me arrepinto»

m. otero ABEGONDO / LA VOZ

ABEGONDO

emilio.Emilio rehabilitó la casa de sus bisabuelos, del siglo XIX, en Abegondo
Emilio rehabilitó la casa de sus bisabuelos, del siglo XIX, en Abegondo Marcos Míguez

Dejó A Coruña con su familia y regresó a sus orígenes, a una vivienda del siglo XIX que estuvo 40 años cerrada

08 feb 2026 . Actualizado a las 21:38 h.

Viós es una parroquia de Abegondo en la que apenas viven unas 250 personas. Emilio, desde hace cinco años, es una ellas. Él y su familia se trasladaron aquí con un proyecto vital que llevaba tiempo en su mente. Comprar a su padrino la casa que había heredado de los bisabuelos. Un inmueble de finales del siglo XIX estaba cerrado desde la muerte de sus abuelos. Él con 95 y ella con 103. Hace ya cuatro decenios de eso. La aventura no fue tan fácil. Rehabilitar una casa es un proceso complejo y costoso, pero para Emilio, profesional del sector del metal, autónomo, de 54 años y padre de dos hijas que se crio en el barrio coruñés de Os Mallos, ha valido la pena. «Arranxeina despois de estar corenta años parada», explica. «Se miras en Google Maps, aínda se pode ver a casa sen arranxar, sen a reforma», comenta. «Vivimos nunha parroquia onde facemos todo xuntos. Vives moito o rural, non boto de menos Os Mallos, onde nacín e vivían con meus pais. Logo, coa miña familia, estivemos en Cambre, ata que puidemos arranxar a casa», apunta.

En la vida a 25 minutos de la ciudad, continúa, «onde máis podes notar un incremento dos gastos é nos desprazamentos. Traballo en Alvedro e as miñas fillas estudaron na Coruña, pero nada máis. Se vives na Coruña e traballar en Pocomaco, tes que desprazarte igual». El «arraigo familiar», sus propios padres acabaron regresando para una parroquia próxima, se impuso y, a los 50 años, dio un giro a su proyecto vital y al de su familia. Eso sí, Emilio es realista y no es partidario de mitificar el rural en cuanto a una tierra de oportunidades donde todo es barato y sencillo.

«O problema da vivenda que hai na A Coruña tamén está en Abegondo», advierte. «Os terreos aquí custan o que non merecen. Hai pouca oferta de chan para facer autopromocións e o prezo de partida é elevadísimo. Non é unha utopía, hai que facer números». Los que se mudan a municipios como este lo hacen por apostar por una casa unifamiliar, ya que la oferta de pisos es muy reducida, porque apenas hay edificios.

«Nós puidemos facelo vendendo unha casa para arranxar outra», pone como ejemplo. «Mudei a miña vida e a da miña familia, tiven sorte de que me seguisen», dice sonriendo. Después de un tiempo estancado, Abegondo ganó habitantes en el 2025, según el Instituto Galego de Estatística (IGE). En julio tenía 5.678 residentes, un 1,4 % más que a comienzos de ese mismo año.