«Como fatal. A mí la comida basura no me engorda, me revitaliza», asegura la modelo
05 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.En el 2002 fue la representante de A Coruña en el certamen de Miss España. Parece que los años no pasan por ella. «Mis medidas eran 90-63-93 y pesaba 63 kilos. Ahora debo de estar en los 65», asegura. Y eso que confiesa que no se cuida nada. «Como fatal. Prefiero una burguer (su favorita es la completa, sin cebolla y doble de queso) que un menú de un restaurante con estrella Michelin, aunque tampoco lo rechazo. A mí la comida basura no me engorda, me revitaliza», afirma sonriente Tania Ferreiro López. Dice que no hay nada como correr hasta el Portiño por el paseo marítimo, aunque «ahora no estoy haciendo nada de deporte. Por un accidente laboral me tuvieron que operar de un tobillo y estoy de baja. Es desesperante porque va muy lento y todos los días tengo tres horas de rehabilitación», confiesa y da un sorbo a su bebida favorita, una Coca-Cola Zero «con mucho hielo. Nunca me gustó el alcohol, aunque hace dos años me animé y empecé a tomar algún vinito cuando quedo con los amigos», confiesa. Tiene 34 años. «Me encanta cumplir. Vas aprendiendo y madurando. Con la edad no solo te salen arrugas. Me veo mejor ahora que hace 15 años, cuando fui a Miss España», sentencia.
La rubia del Ventorrillo
Charlamos en el Bar Atlántico 57 el jueves por la tarde. Cuando Tania se levanta la gente deja de ver las imponentes olas por unos instantes. «Soy mona, pero no una belleza. Hay chicas mucho más guapas que yo, a mí me miran por alta», comenta desde su 1,85. Calza un 41. «Siempre fui así, no fue por el típico estirón. Ya en la guardería parecía que había repetido», recuerda sonriente. «La mayoría de mis parejas han sido más bajas que yo, pero me parece un estereotipo estúpido que el chico tenga que ser más alto que la chica. Nunca me he fijado en eso», reflexiona. Es del Ventorrillo, estudió en el María Barbeito y, de pequeña, quería ser veterinaria. Empezó con desfiles de complementos en El Corte Inglés, después triunfó en el certamen de Miss Coruña (se ganó el apodo de la Rubia del Ventorrillo), y en el concurso nacional obtuvo el título de Miss Internet, Miss Fiat y alguno más. «Fui en la edición más polémica de la historia y desde entonces nunca volvió a ser lo mismo. Fue el año de la periodista infiltrada, cuando se descubrió que no todo era limpio… Y también fue la primera vez que se utilizó el televoto. Si pudiese dar marcha atrás al reloj volvería a ir, pero en aquel formato que después desapareció», relata Tania, que también acudió a Miss América Latina y resultó elegida 2.ª dama de honor. «Me abrió muchas puertas y gané una amiga para siempre, la chica que era Miss Asturias, Olivia, que ahora es la madrina de mi hijo».
El pequeño Hugo
Sigue vinculada al mundo de la moda. Colabora con la agencia New Models y hace trabajos de publicidad, catálogos y algún desfile. Tiene entre manos un proyecto de comunicación con Xacobe Pérez para poner en valor las nuevas tendencias, productos o mercados relacionados con el mundo de la moda y de la creación, me cuenta. Hace unos años lo dejó todo para centrarse en la maternidad. «Descubrí que para él, tener una madre-modelo era más importante que una modelo-madre. Hugo llegó a mi vida para aportar el más hondo sentimiento que puede disfrutar un ser humano». Ayer Hugo cumplió 6 añitos. «No me importaría que fuese modelo, pero me parece que le tira más lo de ser piloto o futbolista», comenta la mamá, una mujer con carácter. «Porque tengo las ideas claras. Sé lo que quiero», afirma. Se declara transparente, cabezona y demasiado perfeccionista. «Soy una buena persona que no soporta a la gente mentirosa. Con lo fácil que es decir la verdad», sentencia.
El pulso de la ciudad pablo.portabales@radiovoz.com