La obra de los Cantones deja de lado los jardines, que acusan el deterioro

DAVID GARCÍA A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA CIUDAD

El pavimento es uno de los elementos más castigados en ambas zonas de Méndez Núñez

16 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Méndez Núñez mira con recelo a sus vecinos, los Cantones, que están siendo remodelados para ofrecer una nueva imagen de esta zona de A Coruña, aunque tras 16 meses de obras generan dudas por el dominio del granito en lugar del verde. De esto último pueden presumir los jardines, que muestran achaques propios de un mantenimiento insuficiente y que se acentúan por efecto del cambio de la zona adyacente, que no incluye ninguna actuación en la parte verde a excepción de la renovación de las baldosas en la acera entre el Teatro Colón y Entrejardines.

Una de las zonas en las que es fácil percibir esta situación es entre el monumento a Curros Enríquez y Entrejardines. Las baldosas de varios tonos y formas que cubren este espacio dan señales de reclamar una actuación, ya que son múltiples las que presentan fracturas y, además, en muchas zonas la vegetación crece en las juntas afeando la apariencia. Además, el contraste con aquellas piezas que fueron renovadas más recientemente, evidencian el desgaste de las más antiguas. El deterioro también es visible en el palco de la música, con desconchados en la pintura exterior y la ausencia de algunas piezas del tejado.

La obra de los Cantones también incluye la conversión de Entrejardines en peatonal para servir como entrada a los muelles que se transformarán con el proyecto Coruña Marítima. Mientras, en la zona de los jardines hasta la Rosaleda los pavimentos también dan muestras de que necesitan una intervención, con una superficie irregular, además de numerosos puntos erosionados y en algunos lugares con las raíces de árboles provocando desniveles en el firme.

En cuanto a la vegetación, cabe destacar la Rosaleda —estos días objeto de trabajos de jardinería—, que en el 2021 fue objeto de una mejora, pero cuyos arcos están prácticamente desnudos.

La Atalaya, pendiente de una actuación para mejorar su aspecto exterior

La necesidad de un lavado de cara general de los jardines de Méndez Núñez también se extiende a algunas de sus construcciones. La Terraza está pendiente de una actuación que afecta principalmente a su interior para acoger la sede de la Aesia, actualmente en la Casa de Veeduría. Mientras, la Atalaya recibió en el 2023 licencia para acometer una actuación en su exterior centrada en la impermeabilización y el pintado, pero no se ejecutó.

Otro símbolo de la zona es el reloj floral, que está actualmente sin agujas porque se llevaron a reparar recientemente. Mientras, los peces que volvieron en el 2021 al estanque continúan, aunque de día es complicado observarlos porque permanecen en la zona central y en cavidades. 

Mobiliario y monumentos

Tampoco escapa al deterioro buena parte del mobiliario de los jardines. Bancos de madera desgastados, sin alguna de las barras o con pintadas, son abundantes.

El desgaste también resulta evidente en el banco que hay cerca de la Atalaya y que alberga la columna meteorológica, que presenta azulejos rotos. Esto también sucede en el que hay a unos pocos metros, ya cerca del lado más próximo al Cantón Pequeño, cuyo estado es todavía peor.

Los bustos y monumentos que hay repartidos por todo el espacio muestran una imagen mejorable. Casos evidentes son el de Juan Fernández Latorre o los elementos externos del de Daniel Carballo, en las inmediaciones de Entrejardines ya en la parte del palmeral.