¿Ver «La odisea» como la concibió Nolan? Un museo, y no un cine comercial, atesora la única sala IMAX de Galicia
A CORUÑA CIUDAD
La película, que mide la distancia que separa A Coruña de Betanzos, está rodada en IMAX auténtico; hablamos con uno de los contados gallegos que van a visionarla como la proyectó el director británico
17 jul 2026 . Actualizado a las 12:20 h.El proyector de 70 milímetros de la sala Da Vinci de la Domus de A Coruña volvió a funcionar para proyectar Spectrum Reverse Spectrum, una cinta experimental de Margaret Honda, en la Mostra do Cinema Periférico S8 de hace dos veranos. Fue la última vez y una oportunidad «única en Europa», reconoció la cineasta estadounidense por lo excepcional que es encontrar salas IMAX. El realizador británico Christopher Nolan ha traído a la actualidad esta tecnología con su última película, La odisea, rodada por completo en 70 milímetros, con 15 perforaciones y barrido horizontal. «En España no hay ninguna sala operativa capaz de proyectar este formato concreto, es decir, en IMAX auténtico», explica el productor y cinéfilo Ignacio Benedetti.
Lo más cercano son las cinco copias comerciales con 5 perforaciones y barrido vertical que han llegado a dos salas de Zaragoza, una de Valencia, otra de Barcelona y el Cine Paz, de Madrid, al que va este viernes Benedetti. La película en analógico o, siendo más precisos, en fotoquímico, se exhibirá en el resto de los cines en digital. La sala del museo Domus de A Coruña es, eso sí, «lo más cercano que estaríamos en Galicia», destaca Benedetti, al IMAX puro de Nolan. «Es de 70 milímetros, pero con 8 perforaciones en vertical», precisa. Benedetti reconoce el valor de que sea un museo el que disponga de esta sala excepcional en nuestra comunidad. «El IMAX fue un sistema muy utilizado entre finales de los años 80, durante los 90 y principios de este siglo en museos y centros de divulgación. Se concibió para proyectar documentales de naturaleza y películas de duración media, para las que ofrecía una calidad excelente. ¡La odisea tiene un metraje de más 17 kilómetros!», exclama.
La película mide la distancia que separa A Coruña de Betanzos. Un gigante solo apto para contadas salas en el mundo. «Por eso el filme no podrá verse aquí exactamente como Nolan la concibió. Afortunadamente, han venido para España cinco positivos en 70 milímetros de ancho y de 5 perforaciones. Este viernes visionaré uno de ellos, en Madrid. El resto de las salas del país se limitarán a videoproyectar la obra», dice Benedetti. La envergadura de este tipo de rodajes los ha limitado incluso en Hollywood. «La película avanza horizontalmente, por lo que cada fotograma, de 70 milímetros de ancho, ocupa 15 perforaciones y tiene un tamaño enorme», añade Benedetti, especializado en el cine de Nolan.
«Nolan ya había utilizado cámaras IMAX para secuencias concretas de películas anteriores y este sistema también se había empleado en documentales. Ese negativo ofrece una calidad de imagen muy superior. Después, esa imagen puede adaptarse a formatos convencionales. Pero esta es la primera vez que un largometraje se rueda íntegramente en el formato IMAX de 15 perforaciones. Uno de los grandes condicionantes del IMAX es precisamente el tamaño. Las pantallas son enormes y el espectador debería situarse a una distancia muy concreta para percibir correctamente la imagen. Hay salas donde la experiencia es excelente desde las filas centrales, pero pierde calidad si te sientas demasiado arriba o demasiado abajo. Es una tecnología muy exclusiva. En España no conozco prácticamente a ningún compañero que haya trabajado en este formato», subraya el camarógrafo coruñés Suso Bello.
IMAX nació como un sistema analógico. En el cine convencional se utiliza película de 35 milímetros, mientras que en IMAX se emplea película de 70 milímetros. Eso significa que el negativo es aproximadamente el doble de grande y, cuanto mayor es el negativo, mayor es también la calidad de la imagen. «Rodar en 70 milímetros permite obtener una definición muy superior a la del 35 milímetros, aunque posteriormente esa imagen se adapte para otros formatos de exhibición», indica Bello. Hoy, la mayoría de las salas son digitales. «Por eso IMAX lleva tiempo desarrollando sistemas para trasladar las ventajas del formato analógico a las proyecciones digitales en 4K, HDR y otros formatos actuales. El objetivo es conservar la experiencia visual característica del IMAX adaptándola a las salas modernas», precisa.
Que la Domus de A Coruña apostase desde su apertura, en 1995, por esta tecnología fue algo realmente excepcional. Principalmente, porque había muy pocas películas producidas específicamente para este formato. Una tecnología muy exclusiva y poco extendida. Desde la Domus, indican: «La dificultad hoy no está tanto en disponer de la tecnología como en encontrar producciones para proyectar. Las distribuidoras ya apenas suministran materiales en IMAX porque la industria se ha desplazado hacia los formatos digitales. Hay muchas producciones digitales que actualmente ofrecen una calidad de imagen extraordinaria y eso ha hecho que el IMAX haya perdido presencia comercial», explican desde el espacio integrado en la red de museos científicos de A Coruña.
El IMAX está convirtiéndose en algo parecido a lo que hoy representan el 35 milímetros, el 16 milímetros, el Super 8 o la fotografía analógica. Son tecnologías con una historia muy importante, que marcaron una época y que hoy tienen sobre todo un valor patrimonial y cultural. «En realidad, el cine analógico nunca llegó a desaparecer del todo. En Hollywood ha seguido utilizándose en determinadas producciones de gran presupuesto y, en los últimos años, está viviendo un cierto resurgimiento», dice Bello. Una nueva vida en la que el papel de Nolan como defensor del «cine auténtico», frente a lo digital y las plataformas, ha sido esencial.