La casa de Oleiros inspeccionada por el Concello ya se había inundado en el 2001

Toni Silva OLEIROS / LA VOZ

OLEIROS

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El alcalde había acusado a la vecina, que lleva aquí 7 años, de hacer conexiones ilegales en las redes de agua

21 sep 2021 . Actualizado a las 10:40 h.

Las inundaciones de hace una semana han hecho emerger algunos secretos que escondía la urbanización de O Vieiro, en San Pedro de Nós (Oleiros). Durante los últimos días buena parte de sus vecinos han hecho público su malestar porque aquí el desbordamiento de agua se repite varias veces al año, da igual como estén de cargadas las nubes. Los sótanos y garajes tienen marcas de agua como si se tratasen de fachadas de pueblos expuestos a frecuentes riadas.

Tras varios intentos de hablar con el alcalde de Oleiros, al final optaron por contar sus quejas en los medios de comunicación. Entonces el Concello se activó. Cuando recibieron la llamada de la aparejadora municipal, los vecinos creyeron que comenzaba el final de sus problemas. Pero al día siguiente y, tras la inspección a una única vivienda de las varias afectadas, el regidor acusó a los vecinos, a través de una emisora de radio, de haber conectado de forma ilegal la red de pluviales y la de fecales. Posteriormente, el Concello hacía público el informe técnico de la aparejadora, que los vecinos interpretaron como un documento ad hoc para la versión del alcalde. 

Pero el revuelo mediático ha provocado que la noticia llegue a aquellos que estuvieron en los primeros años de esta urbanización. Así, una de las afectadas, Elena Miranda, recibió la llamada de quien le vendió su casa. De este modo, la vecina pudo saber que cuando se estaba construyendo la vivienda entre el 2000 y 2001, «sufrió una inundación de fecales en el garaje, lo que demuestra que ya entonces las conexiones estaban mal». Los residentes también han descubierto que mientras se levantaba el número 5 de la Rúa Perdiz, el Ayuntamiento de Oleiros avisó al constructor de la existencia de un manantial canalizado bajo una profundidad de dos metros y que debía ser respetado. «¿Dónde se conecta este manantial? -se pregunta Miranda-, porque si en mi acera no hay red de pluviales, entendemos que irá directo a fecales». Los vecinos recuerdan que a la aparejadora «le llamó mucho la atención la gran cantidad de agua en una de las canalizaciones». «Y con todo lo que se encontró el anterior propietario durante la construcción de la casa, el Concello dio luz verde a todo», añaden.