Iria G. Parente y Selene M. Pascual reescriben el clásico «Ana de las tejas verdes»

carlos portolés / x. f. REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

Iria G. Parente (derecha) y Selene M. Pascual.
Iria G. Parente (derecha) y Selene M. Pascual. nocturna ediciones

«Ana sin filtros» es una actualización del original de Lucy Maud Montgomery

13 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Reinventar un clásico de la literatura es una tarea doblemente dura. Primero, porque hay que entender al detalle los pormenores de la pieza original, respetando ciertas líneas generales que le confieren su esencia como obra. Después, por la búsqueda de un estilo propio que deje impronta diferenciada en la revisitación. Hacer tuyo, desde el respeto, algo que es de otro. Iria G. Parente (Madrid, 1993) y Selene M. Pascual (Vigo, 1989) son dos plumas que se han atrevido con la gesta. Publican Anne sin filtros, una traslación moderna y desinhibida del Ana de las Tejas Verdes de Lucy Maud Montgomery. Cuando la editorial Molino las contactó para el proyecto de actualizar el celebérrimo libro, no dudaron en aceptar el reto. Ana no era una extraña para ellas. Crecieron viendo la miniserie y leyendo sus historias. La oportunidad de reescribir una pieza clave de su infancia se les antojó, más que como un reto abrumador, como uno ilusionante. 

Creen en una literatura juvenil que trate a sus lectores sin condescendencia. Que leer no debe ser presentado como una imposición. Ven con mejores ojos un modelo que escuche a los niños y tenga en cuenta sus gustos, sus preferencias y sus opiniones. Por eso, defienden que no hay que tener prisa. Obligar a un niño de trece años a leer el Quijote es, quizás, empezar la casa por el tejado. Evitar que un modelo autoritario haga que los niños desarrollen aversión hacia las letras pasa por comprender las nuevas formas de comunicación y escritura. Por ejemplo, señalan el poder latente que puede tener un medio como el cómic en el reto de despertar el interés de los más pequeños de forma didáctica y sensible. Además, también quieren presentar una forma de escribir en conexión con la realidad que las rodea. Hablar de los problemas del mundo sin callarse nada. De política, de amor, de cultura... Abordarlo todo con sinceridad para que sus jóvenes lectores no se sientan asfixiados por el tabú.

Siempre han escrito juntas. Dos mentes mejor que una. En esta ocasión, al haber una sola voz narrativa, han tenido que readaptarse y encontrar una forma de trabajar que potenciara su simbiosis. Entre sus libros, publicados por Nocturna, se cuentan títulos como Sueños de piedra y Jaulas de seda, así como el díptico formado por El orgullo del dragón y La venganza del unicornio.