El Louvre traslada parte de sus joyas al Banco de Francia una semana después del mediático robo

LA VOZ REDACCIÓN

CULTURA

El Museo del Louvre en una imagen del día del robo.
El Museo del Louvre en una imagen del día del robo. Benoit Tessier | REUTERS

Se desconoce en momento en el que volverán a exhibirlas en la sala

25 oct 2025 . Actualizado a las 14:54 h.

Una semana después del polémico robo de las ocho joyas de la corona de Francia expuestas en la Galería de Apolo, el Louvre ha toma una decisión. Parte de la colección de piezas que quedó en el museo ha sido trasladada, bajo una fuerte escolta policial, al Banco de Francia, que se encuentra a 500 metros del Louvre. Tal y como informan los medios franceses, el motivo no es otro que el de proteger las reliquias con una mayor seguridad y se desconoce el momento en el que volverán a exhibirlas nuevamente en la sala. De visitar el Louvre en estas fechas, la mediática colección no se encontrará bajo las vitrinas. 

 En una entrevista al diario regional Ouest-France, Laure Beccuau, fiscal de París, aseguró que los investigadores tienen más de 150 muestras de ADN, papilares y otras pruebas que están analizando para tratar de localizar a los ladrones. Tal y como recoge Europa Press, se mostró optimista sobre las posibilidades de identificar a los cuatro integrantes del comando, que dieron su golpe a plena luz del día, y de localizar las joyas valoradas económicamente en 88 millones de euros, aunque su valor patrimonial es incalculable. «Los análisis requieren plazos, aunque sean una prioridad para los laboratorios. Esperamos recibir información en los próximos días que podría proporcionarnos pistas, especialmente si los autores figuraban en los archivos», añadió Beccuau.

La fiscal explicó también que la videovigilancia de las calles permitió seguir las rutas de los autores «en París y los departamentos vecinos» y que los investigadores tienen también «imágenes disponibles de cámaras públicas y privadas» de autopistas, bancos y comercios para su explotación. También recalcó que su deseo es «arrestar a los autores lo antes posible para recuperar las joyas antes de que se extraigan las piedras y se fundan los metales».

Un robo de película

Descrito, el acto parece increíble. Tal y como muestran las imágenes recogidas por los turistas que se encontraban en ese momento en la sala, dos personas descendieron por un montacargas, el que supuestamente colocaron para acceder a la galería Apolo del Louvre a través de una ventana, ante el evidente desconcierto de las personas que están presenciando el momento. Instantes después, comienzan a sonar las alarmas.

Una vez fuera del montacargas, los ladrones intentaron quemarlo para destruir pruebas y huyeron en una motocicleta con el botín, compuesto por ocho piezas valoradas en unos 88 millones de euros, más una novena que dejaron, rota, en su camino de huida.

El gobierno francés y la propia presidenta del Louvre han insistido en que los protocolos se activaron correctamente, que la alarma de la ventana por la que accedieron los ladrones se puso en marcha y también las vitrinas, pero la rapidez con la que actuaron (apenas siete minutos) les permitió escapar con las joyas napoleónicas, de incalculable valor histórico y cultural.