La fiscal del caso no descarta que el hurto haya sido por encargo y que exista un destinatario de las joyas
29 oct 2025 . Actualizado a las 19:34 h.Los dos detenidos por la Policía francesa por participar en el robo de joyas del parisiense Museo del Louvre han reconocido parcialmente su participación en los hechos, ha indicado este miércoles la fiscal de París, Laure Beccuau. Ambos son sospechosos de haber penetrado en la Galería de Apolo de dicho museo el pasado 19 de octubre, y de los dos se han encontrado muestras de ADN en la escena del crimen, ha agregado Beccuau.
Según la fiscal, los dos arrestados el pasado domingo, una semana exacta después del suceso, tenían antecedentes penales, uno de ellos por delitos de circulación y el otro por robo agravado al tratar de acceder a un cajero automático estrellando un coche. El primero, de 34 años, de nacionalidad argelina e instalado en Francia desde el 2010, trataba de volver a su país cuando fue arrestado en el aeropuerto Charles de Gaule sobre las 20.00 horas del domingo. Según la fiscal, su ADN fue encontrado en una de las motocicletas que el comando utilizó en la fuga.
El segundo, de 39 años, fue detenido 40 minutos más tarde cerca de su domicilio de Aubervilliers, en las afueras de París, donde había nacido. Su ADN se halló en una de las dos vitrinas que rompieron para robar las joyas, así como en algunos de los objetos abandonados en su huida, ha señalado Beccuau.
La fiscal no ha querido dar más detalles sobre la confesión de los dos arrestados «para no interferir en la investigación», al tiempo que ha indicado que las joyas todavía no han sido recuperadas. «Mantengo la esperanza de que las encontraremos y las devolveremos al Louvre y a la nación. Esas joyas son invendibles, quien las comprara sería considerado culpable de complicidad con el crimen. Todavía tiene tiempo de devolverlas», ha asegurado.
No se descarta un robo por encargo
La fiscal ha informado de que, por el momento, nada indica que los ladrones tuvieran cómplices en el interior del museo, aunque no descarta que existan otros responsables ni tampoco que el robo fuera por encargo y que, por lo tanto, exista un posible destinatario de las joyas. Beccuau también ha indicado que ha solicitado al juez instructor la imputación de los dos arrestados por un delito de robo, castigado con una pena de hasta 15 años de cárcel, y otro de asociación de malhechores, penado con hasta 10 años de prisión, al tiempo que ha pedido su ingreso en prisión preventiva.
El magistrado se pronunciará en las próximas horas, tras tomar declaración a los sospechosos. La fiscal ha comunicado asimismo que se han encontrado 189 pruebas «de diversa naturaleza», tanto en la escena del crimen como en otros registros practicados, y que también se han analizado las imágenes de las cámaras de vídeovigilancia de la ciudad.
Con todo ello, los investigadores han reconstruido los hechos, que confirman que los ladrones llegaron a primera hora de la mañana con una grúa que habían robado el pasado 10 de octubre y que estacionaron junto al museo. Dos de ellos, vestidos con chalecos amarillos para hacerse pasar por obreros, subieron al balcón y penetraron en la galería a las 9.34 de la mañana.
Cuatro minutos más tarde, bajaron por la misma grúa y huyeron de forma precipitada debido a la llegada de la Policía y de miembros de seguridad del museo, lo que les impidió llevar a cabo su plan de incendiar la grúa, un elemento que ha permitido a los investigadores encontrar en su interior varios indicios. Los ladrones subieron a dos motocicletas donde les aguardaban sus cómplices y se dirigieron a un lugar de la ciudad donde tenían aparcados otros vehículos, con los que pusieron rumbo al este de la capital.