Asunta Rodríguez: «El arte no es un lujo y aun así tenemos un 21 % de IVA, como las joyerías»
CULTURA
Las galerías iniciaron una huelga para exigir el gravamen cultural reducido
04 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.No es una biografía, no tiene una estructura cronológica determinada ni un afán de indexar la historia. Como flota el aceite sobre el agua, el libro que conmemora los 40 años de la Galería Trinta en Santiago, tiene «espíritu de mercadillo», dice Asunta Rodríguez, propietaria de la galería y que ayer presentó la publicación en Vigo.
—Cuarenta años dan para muchos recuerdos.
—Sí, efectivamente, hay un texto largo en el que se cuentan diferentes hitos, momentos excepcionales como el premio a la mejor galería española en Arco en 1995, cómo después van llegando una serie de artistas importantes a nivel nacional e internacional a la galería, cómo se navega durante la crisis financiera y después la del covid hasta llegar hasta nuestros días. Pero no es un libro que pretenda ser exhaustivo, es un libro de celebración en el que se dan una especie de fogonazos, como si la luz se encendiese en determinados puntos y hablase de cosas que explican de alguna manera cómo funciona una galería.
—¿Sirve para romper estereotipos sobre las galerías como lugares elitistas?
—Hay un texto que se titula No me asustas que parte de una anécdota real. A partir de eso yo hago toda una reflexión sobre qué es una galería y cómo alguien puede decir que puede hablar contigo, que no le asustas y que pone de manifiesto que la imagen que damos los galeristas tiene mucho que ver con una élite. En cambio, somos empresas con un valor cultural increíble en nuestro entorno local y que además hacemos cultura gratis, porque nuestro objetivo y nuestra forma de vida es vender las obras que exponemos, pero aunque no las vendamos, no cobramos entrada ni le exigimos a ningún visitante que compre nada. Tenemos las puertas abiertas de forma gratuita para que todo el mundo pueda ver el arte contemporáneo más reciente en directo y en tiempo real.
—¿Es un tópico también que hay que tener mucho dinero para poseer arte?
—El arte es caro, porque se puede equiparar de una manera mal entendida a un objeto de lujo. La prensa, la cultura y el espectáculo han convertido en una especie de carrera espacial estas luchas de los millonarios por conseguir la pieza más cara en subasta. Eso tiene una parte espectacular que cala en el público y los intimida cuando quieren entrar por primera vez en una galería. Hay un estereotipo y yo pretendo contar cómo se puede entrar en una galería con absoluta tranquilidad. Se trata de acabar con toda esa solemnidad y toda esa tontería, todo ese castillo almenado del que nos hemos subido los galeristas mientras nos quejamos de que tenemos pocas visitas. Caemos en una serie de contradicciones y mucha gente no sabe lo que es una galería. El libro lo que quiere contar es qué es una galería, en qué consiste el trabajo de galerista.
—Esta semana las galerías han iniciado una huelga reclamando una bajada del IVA.
—La reivindicación del IVA es muy larga, no tiene que ver solo con este Gobierno, sino con gobiernos anteriores. Se ha pedido siempre que se equiparase, no ya tanto al modelo europeo, sino al modelo cultural. Pedimos un IVA cultural. El libro está gravado con un 4%. Vender un libro se considera un acto cultural, a las librerías y los editores los consideran actores culturales fundamentales para el progreso del país. ¿Por qué no las galerías, que de alguna manera somos editores y somos productores de arte? Vender un cuadro tiene la misma trascendencia que vender un libro y es bastante más difícil. Cuando vendemos un cuadro, estamos incrementando el patrimonio de nuestro país, porque no es un bien fungible ni es un artículo de lujo, es un bien cultural. Y estamos dentro de epígrafes como los coches de gama alta, como la joyería, con el 21 % de IVA. El arte no es un lujo. El arte es, no digamos una necesidad, pero sí es un derecho. El arte es lo que demuestra lo adelantado y lo refinado de nuestras sociedades y creo que es algo que hay que cuidar, no que penar. En el momento en el que se ha tomado esta medida de huelga es por que no hay respuesta a nuestras reivindicaciones. Trabajamos a puerta cerrada, una medida simbólica para el ciudadano y los políticos.